La mirada y la interpretación de Oscar Andrés De Masi, arqueógrafo

domingo, 17 de diciembre de 2017

COMENTARISTA INVITADO LIC.IGNACIO BRACHT


Ignacio Bracht en la Villa de Olmedo.

Algo más acerca del monumento a Colón...
Para Viaje a las estatuas, diciembre 2017

Hace poco más de cuatro años, en los últimos día de mayo de 2013, un sábado frío, por la tarde, sin ningún anuncio previo, como si sucediera un secuestro clandestino, comenzó el desmantelamiento de la estatua de Cristóbal Colón de la Plaza y el paseo que llevaba su nombre, como el de la avenida, por orden de la entonces presidente de la Nación Cristina Kirchner, y ejecutado por el Secretario General de la Presidencia, el amanuense Oscar Parrili. De manera arbitraria, discrecional y violentando una ley Nacional, argumentando una supuesta defensa de un indigenismo de cabotaje, inspirado en la prédica de Hugo Chávez, que removió en Caracas la estatua del Gran Almirante y calificó a éste de "genocida", la presidente inició el descuartizamiento del maravilloso y bello complejo escultórico, obra del genial artista florentino Arnaldo Zocchi, y que fuera donada por la colectividad italiana en la Argentina con motivo del Centenario de 1910, inaugurada con pompa en 1921 por el entonces presidente don Hipólito Yrigoyen. En su reemplazo Cristina Kirchner hizo construir un monumento a la heroína de la Independencia doña Juana Azurduy de Padilla, mediante una donación de un millón de dólares del presidente boliviano Evo Morales. En su simplismo ideológico Cristina Kirchner quiso sustituir en lo simbólico a uno por otro, siendo que ambas figuras hicieron a nuestra historia, surgida del mestizaje cultural y de sangre -la propia Azurduy era mestiza- , que gestaron en América un genuino mundo nuevo.

En Carta de los Lectores del 2 de julio de 2013 del diario La Nación, con el título de "AUSENCIAS", manifesté mi rechazo a tan brutal acto de atropellar sin más el patrimonio histórico y cultural de la Ciudad de Buenos Aires, lo que ya había escrito en un artículo de Opinión, página 21, en dicho matutino el sábado 1 de julio de 2013, llevando por título "LA INFRUCTUOSA TAREA DE REFUNDAR LO IMPOSIBLE".

De nada valieron las presentaciones judiciales de distintas ONG´s dedicadas a salvaguardar el patrimonio y Asociaciones italianas en la Argentina para que el desguace no se llevara a cabo hasta su totalidad, quedando esparcidas sus piezas en el suelo de manera humillante durante meses. También, y hay que decirlo con claridad, el gobierno nacional contó por entonces con la pasividad del por entonces gobierno porteño de la Ciudad Autónoma que no recurrió a la justicia y a la Corte Suprema, como debería haberlo hecho en defensa del patrimonio de la ciudad, propiedad de sus habitantes.

Así, el atropello cultural se consumó ante la gran indiferencia de las autoridades locales y de la sociedad, salvo excepciones.

Juana Azurduy fue emplazada en 2015, pocos meses antes de abandonar el poder Cristina Kirchner. Hoy dicho monumento fue desplazado frente al histórico edificio que fuera sede del Correo, devenido en Centro Cultural CCNK, y Colón fue puesto nuevamente de pie hace pocos días frente al Aeroparque, en la Costanera Norte, en el Espigón del Hidroavión. Creo que Colón debería haber retornado al lugar  desde el cual nunca debió removerse, recuperando la cripta, hoy ya perdida, en la cual se asentó el complejo escultórico en su origen. Pero las cosas son como son en el país de la arbitrariedad, como norma. Sólo debemos esperar y exigir al Gobierno Nacional  y al de la Ciudad que, toda la estructura escultórica sea dignificada en valor, preservación, seguridad para que no sea vandalizada, y realizando un público desagravio a la figura de Don Cristóbal Colón, quien cuando puso su pie en América en 1492, produjo un cambio copernicano en la Humanidad y su Historia, e hizo del continente americano, con sus luces y sombras, un Nuevo Mundo que se extendió a la propia España y a toda Europa, y más allá de ella. Se parió un proceso de conquista que tuvo su sello particular y único en la historia, que fue el mestizaje de sangres y culturas, que dio luz al Universo Hispanoamericano. 

Sean estas líneas de homenaje y desagravio a la figura del navegante genovés, de la mar Oceánica.



domingo, 10 de diciembre de 2017

LA PLACA DE HOMENAJE AL DR. SIR JOHN O´CONOR EN EL HOSPITAL BRITÁNICO DE BUENOS AIRES


Por Oscar Andrés De Masi
Para http://viajealasestatuas.blogspot.com.ar
Diciembre de 2017

Foto OADM, 2017


Discovery…Trouvaille…
Con la sorpresa de un inesperado hallazgo, en el tercer piso del Hospital Británico nos encontramos con una placa de bronce pulido que recuerda al Dr. John O´Conor, cuyo nombre lleva la sala donde se ubica.

Me informa Sister Sonia Orieta Escalante que la placa fue encontrada en un depósito hace varios años y, luego, ya limpia, fue llevada a la Sala O´Conor con buen criterio topográfico y memorial.




Pabellones del Hospital Británico. Foto OADM, 2017


La placa rectangular-apaisada mide 68 cm. de largo y su altura, en el punto de máxima alzada, es de 51 cm. Fue fabricada por la conocida casa medallista Horta como consta en el ángulo inferior derecho.

La composición es sobria y equilibrada: un medallón colocado en la parte central-superior contiene la vera efigie del Dr. O´Conor. Me interesa destacar un fino detalle que quizá no se llegue a apreciar en la fotografía: en la bordura del medallón fue cincelada una sucesión de pequeñas  esferas al modo de perlas.

Foto OADM, 2017


A ambos lados del medallón se extienden y penden dos guirnaldas de laureles, atributo glorioso.

El lenguaje artístico general de la placa ofrece una transición ecléctica entre el clasicismo residual  epocal y un guiño vanguardista, también epocal: la cresta es clásica (flanqueada por roleos o volutas) en tanto su base ya exhibe planos geométricos art-decó.

En el campo central, sobre un paño cincelado con una delicada "rusticación" fue anotada la escueta pero suficiente inscripción epigráfica que dice:

IN MEMORY OF
SIR JOHN O´CONOR K.B.E; M.D.
AND IN GRATEFUL RECOGNITION
OF HIS LONG AND VALUED SERVICES
TO THE
BRITISH HOSPITAL AS MEDICAL OFFICER
1891-1927


Foto OADM, 2017

Un señalamiento en el acceso de la Sala O´Conor nos proporciona data adicional. Dice:

"Esta sala honra al Dr. Sir John O´Conor.
Sir John O´Conor, KBE, fue uno de los médicos más notables que tuvo el Hospital. Ingresó como personal médico en 1891, especializándose en cirugía.
Tres años después fue nombrado Director Médico no residente.
Al mismo tiempo era responsable de la administración de todo el Hospital. Sirvió al mismo durante 37 años, hasta su muerte en 1927".

Me parece interesante darles una clave de lectura epigráfica. Se trata de las letras mayúsculas que acompañan al nombre del Dr. O´Conor:

K.B.E.= Knight of the British Empire = Caballero del Imperio Británico
M.D.= Medical Doctor = Doctor en Medicina


Foto Thelema, 2017


Foto Thelema, 2017







lunes, 13 de noviembre de 2017

YA NO QUEDA EN SU SITIO... LO QUE QUEDABA DEL MONUMENTO A COLÓN…Y PONEMOS EN DISCUSIÓN SU NUEVO EMPLAZAMIENTO

Por Oscar Andrés De Masi
Para http://viajealasestatuas.blogspot.com.ar
Noviembre de 2017

Si algún ingenuo guardaba, todavía, alguna esperanza del regreso del monumento a Colón a su lugar original, tal expectativa había quedado definitivamente descartada hace pocos días. En efecto, el gobierno mandó a remover la llamada "cripta colombina", acaso el último relicto que permanecía en pie (disfrazado de pedestal para Juana Azurduy) del soberbio monumento, en la Plaza Colón. Hoy mismo, se ha dado difusión a la noticia de los preparativos finales para su nuevo emplazamiento, por completo ajeno a la integridad auténtica y a la consistencia topográfica del monumento en su conjunto. Recordemos, como lo señalamos en post anteriores, que no se trata de una estatua aislada, sino de un "conjunto" de elementos patrimoniales, artísticos y conmemorativos.



Foto gentileza Arq. Marcelo Weissel


Una grúa equipada con un brazo mecánico asestó los golpes definitivos, el 4 de octubre, a la estructura de hormigón, ladrillos y hierro que había sido proyectada especialmente para dar soporte al monumento, por el más célebre estructuralista sudamericano de la época: el ingeniero Domingo Selva. Ya nos referimos a él en nuestros post s de fecha 11 de febrero y 18 de marzo de 2017. Fue el autor del primer edificio antisísmico de la Argentina (la Escuela Normal de Maestras de San Juan) y del "domo" de la catedral de Lomas de Zamora. Ambos edificios donde intervino Selva gozan de la categoría de monumentos históricos nacionales.

Como ya explicamos anteriormente, la "cripta colombina" formaba parte del programa monumental-museal original y debía quedar alcanzada por la misma intangibilidad que merecía el ahora desdichado y desterrado monumento. Vale decir, el grupo de esculturas plus la cripta-museo, formaban un conjunto indisoluble tanto desde el punto de vista constructivo, como expresivo y discursivo.

Recordemos que en la cripta se habían ejecutado, al momento de inaugurarse el monumento, unas bellas pinturas de mano de Paolo Parisi, representando la historia de la navegación en Occidente. Y, además, se custodiaban en su interior objetos tales como un ladrillo de la casa de Colón, un friso romano y una "cápsula de tiempo".

Ya no existe la cripta, cuya autoría maestra, reiteramos, también merecía consideración. Con ello, termina de desarticularse la lógica íntegra del dispositivo monumental y se priva al monumento (si acaso volviera a levantarse en algún sitio) del sentido topográfico original, que sin duda forma parte de su autenticidad patrimonial. Fue proyectado para ese preciso lugar, con las implicancias simbólicas del caso.

Este reciente hecho (uno más en la cadena de atropellos al monumento) revela que para este gobierno la cuestión colombina no reviste trascendencia, como en general pareciera que tampoco ninguna otra cuestión histórica o patrimonial. No olvidemos que si bien la decisión de retirar el monumento fue tomada por la administración anterior, sin embargo la totalidad de los diputados del Pro votaron la ley que convalidó aquel retiro. No puede decirse, pues, que en esta saga haya villanos vs. héroes, porque ambos actores políticos coincidieron en su voluntad de agravio al bien patrimonial y a su sentido identitario.



Foto OADM, junio 2014


La Comisión Nacional de Monumentos no se ha pronunciado públicamente acerca de este epílogo. No ha de olvidarse que varios de sus actuales directivos, en su momento, entre 2013/2014, prestaron conformidad al retiro del monumento, echando mano al disparatado eufemismo de la necesidad de desmontarlo ¡para su reparación! La honrosa excepción del vocal Marcelo Magadán debe ponderarse, por su compromiso explícito con la defensa del monumento.

¿Qué cabe esperar ahora con relación al monumento, que permaneció desarmado en la Costanera? En el mejor de los casos y con mucha suerte, una operación de reconstrucción llevada a cabo con la frivolidad característica de esta administración inclinada al cotillón de los globos amarillos: vale decir, una reconstrucción en otro lugar (ajeno al sitio de origen) y carente de la integridad de sus componentes auténticos completos (ya sin la cripta). Todo ello, dando por sentado el hecho de que las esculturas de mármol no hayan sufrido, a esta altura, deterioros derivados de su exposición a la intemperie y de su movimiento físico. Porque en tal supuesto, a la costosa y delicada tarea de re-armado debería anteponerse una no menos costosa y no menos delicada tarea de restauración.

En suma, en materia de patrimonio, los caprichos y las frivolidades tienen un costo material y moral bien elevado…



Foto OADM, junio 2014


Bonus track:
Notas de prensa relacionadas aparecidas últimamente

El adiós definitivo a Cristóbal Colón: demuelen la cripta del monumento por Silvia Gómez (Clarín, 5-X-2017).
Ultiman detalles para instalar a Colón por C.C. (Perfil, 8-X-2017).

El último viaje de la estatua de Colón por Silvia Gómez (Clarín, 8-XI-17).



miércoles, 8 de noviembre de 2017

EL EDITOR DE NUESTRO BLOG DICTÓ UNA CLASE A DISTANCIA ACERCA DEL PATRIMONIO DE LA DIVERSIDAD RELIGIOSA EN EL SEMINARIO INTERNACIONAL DE RELIGIONES COMPARADAS DEL CUDES



Por Imafronte
Para http://viajealasestatuas.blogspot.com.ar
Noviembre de 2017

En el marco del Seminario Internacional de Religiones Comparadas que ofrece bajo la modalidad virtual el CUDES, con la coordinación del rabino Dr. Gabriel Mincowicz, el día 29 de octubre, el editor de nuestro blog dictó una clase referida al Patrimonio de la diversidad religiosa en la Argentina.



Iglesia Anglicana Holy Trinity en Lomas de Zamora, proyecto de Ryder & Merry. 
Foto tomada por el Arq. Mario Buschiazzo y que pasó, luego, 
a la colección de Alberto S. J. de Paula. Actualmente en archivo OADM.

Se trata de un tema que el Dr. De Masi ha venido no solo estudiando, sino también gestionando en forma concreta, desde su desempeño en la Comisión Nacional de Monumentos, al propiciar una nueva generación de declaratorias de bienes monumentales que expresan la diversidad religiosa argentina, en el marco de la Ley 12.665.




Iglesia de la Congregación Evangélica Alemana de Martínez,
proyecto del Ing. Lohrmann. Foto OADM, 2017.

De Masi explicó que estos bienes que evidencian la riqueza de la diversidad religiosa en nuestro país, se vinculan fuertemente a los diferentes procesos inmigratorios, desde la pionera Colonia Escocesa de Santa Catalina (en los confines rurales de Lomas de Zamora, en 1825) hasta los flujos aluvionales de la segunda mitad del siglo XIX y los comienzos del siglo XX. Cada colectividad traía consigo el ethos de sus tradiciones religiosas y reclamaba como una necesidad impostergable la apertura de espacios litúrgicos específicos, según sus ritos.


Iglesia Ortodoxa Rusa de la Santísima Trinidad en la avenida Brasil, 
frente al Parque Lezama. Foto de la época de su inauguración. Colección OADM.

La conclusión es que, dada la asimetría de la estadística (en comparación con el volumen declarado de sitios ligados al rito católico romano), queda aún la tarea pendiente de sumar al repertorio de los bienes declarados en el marco nacional una gran cantidad de hermosos edificios levantados en todo el país que testimonian una valiosa diversidad que redunda en identidad plural argentina.











martes, 31 de octubre de 2017

EL EDITOR DE NUESTRO BLOG DISERTÓ ACERCA DE LOS ÁRBOLES HISTÓRICOS ARGENTINOS EN LOMAS DE ZAMORA


Foto Gustavo Tombesi

Por PerséfonedelPlata
Para http://viajealasestatuas.blogspot.com.ar
Noviembre de 2017

¡Qué tema convocante y "green like", sin distinción de edad, ni de sexo, ni de credo religioso, ni de simpatías partidarias, ni de preferencias futbolísticas, ni de tribu social!: los árboles históricos de la Argentina.

Acerca de ellos habló el editor de nuestro blog el pasado martes 17 de octubre en la sede del posgrado de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, situada en la bella casona academicista de Acevedo esquina Portela. De este modo, el Dr. De Masi respondió a una gentil invitación del Museo Americanista lomense, cursada por el arquitecto Luis Letizia, quien presentó al orador.

Un público reducido pero muy atento, en un salón de escala amigable, siguió la pormenorizada exposición de nuestro editor, quien ya en el año 2012 publicó un breve ensayo sobre este tema, auspiciado por el INTA y la Comisión Nacional de Monumentos. De Masi es, actualmente, el mayor experto en cuanto a la historia y formación del sistema monumental argentino (asignatura que dictó en la ENaM y en la UNLa y que sigue dictando en el CUDES), del cual los árboles históricos son un sub-sistema con muy escasas declaratorias.


Foto Gustavo Tombesi

Explicó que, en la praxis actual de la Comisión de Monumentos, se trata de poner la mirada no tanto en el ejemplar arbóreo aislado, sino en conjuntos forestales que, o bien configuren "jardines" o "parques" históricos en si mismos, o conformen el entorno o la amortiguación de los monumentos edificados. En este último aspecto, recordó la visión pionera de Carlos Thays, de Benito Carrasco, de Orlando Williams, de Enrique Udaondo y de Ricardo Levene.




La Fiesta del Árbol, Banfield, 1915.

El disertante ilustró su charla con abundantes imágenes de época provenientes de su archivo particular. Y sorprendió a todos, al final, con un caso bien singular: cuando allá por el año 1980, la comunidad de Lomas de Zamora decidió salvar un ombú dos veces centenario situado en la antigua "posta de Santa Rosa", en Molina Arrotea y Frías, para trasplantarlo en el Parque Municipal. ¡Cuántos "troperos" habrán descansado a su sombra, desde tiempos coloniales!





Si bien esta cronista no pudo asistir a la charla, ha obtenido comentarios muy entusiastas… Y todo indica que se repetirá la clase a comienzos del año próximo, pero en Buenos Aires. Más allá de la versación indiscutible de De Masi, el tema del arbolado en si mismo es irresistible y debería ocupar mejores renglones en las agendas municipales, como un capítulo principal del paisaje urbano y su calidad ambiental.


Foto Gustavo Tombesi





sábado, 21 de octubre de 2017

500 AÑOS DE LA REFORMA PROTESTANTE. NUESTRO HOMENAJE, DE NORTE A SUR: EL TEMPLO DE LA CONGREGACIÓN EVANGÉLICA ALEMANA EN MARTÍNEZ Y EL TEMPLO EVANGÉLICO LUTERANO DE BANFIELD.




Por Oscar Andrés De Masi
Para http://viajealasestatuas.blogspot.com.ar
Octubre de 2017

La circunstancia de cumplirse este año el 500º aniversario de la Reforma Protestante, brinda el marco de oportunidad para ofrecer al público este tema vinculado a la diversidad religiosa y a la identidad de las colectividades en la Argentina y, en particular, en los partidos de San Isidro y de Lomas de Zamora. Por otra parte, la Congregación Evangélica Alemana de Buenos Aires - CEABA (una comunidad centrada en la predicación de la Palabra bíblica y en su vivencia cotidiana) acredita un importante arraigo en nuestro país, custodiando bienes de alto valor patrimonial como su templo principal (proyecto del arquitecto Eduardo Taylor) o la capilla de su cementerio histórico (proyecto del arquitecto Juan Kronfuss), ambos en la ciudad de Buenos Aires.


EL TEMPLO DE MARTÍNEZ

Me he ocupado de este interesante edificio en un trabajo presentado este año en la Jornada del Pago de la Costa, para el cual he obtenido bastante información de un trabajo anterior de la señora Helga Harteneck.  Mientras preparo una versión ampliada y definitiva, les ofrezco esta síntesis que será de interés, especialmente para los guías y las guías de San Isidro.

El templo de la Congregación situado en Martínez es un ejemplo de la sobriedad que caracteriza a la liturgia reformada y a las costumbres tradicionales de la colectividad alemana. Además, el edificio, pese a situarse desde 1953 en una zona consolidada y sumamente accesible de la localidad de Martínez, ha pasado inadvertido para numerosos cronistas, vecinos y visitantes.




La creciente instalación de familias evangélicas de habla alemana  en la zona norte del Gran Buenos Aires, en la década de 1930, motivó una reflexión congregacional acerca del mejor modo de atención pastoral de aquella comunidad, en el marco de un proceso de descentralización del núcleo porteño, en favor de los residentes en diversos puntos de los alrededores de la Capital.

En el caso de Martínez, la instalación se verificó en una zona conocida como barrio "Parque Alvear", cuyo origen se vincula a una donación de terrenos de María Unzué de Alvear, para los proyectos de viviendas obreras (de altísima calidad) encarados por la Unión Popular Católica Argentina. 


El  edificio para un templo 

La encomienda del proyecto recayó en un miembro directivo de la Congregación, el arquitecto e ingeniero Wilhelm Lohrmann, quien, en 1947, había construido la iglesia de Villa Ballester. De Lohrmann existen otras obras (del tipo viviendas) en la zona.
El costo de la obra se fijó en $ 600.000.- y su programa de necesidades contemplaba una capilla, un salón parroquial y una vivienda. Las tareas constructivas fueron confiadas a la empresa de Alfredo Kirsch, bajo la supervisión de un directivo de la Congregación, el ingeniero Jacobo Baumann.




Los trabajos preliminares comenzaron el 1.º de abril de 1951, pero la colocación de la piedra fundamental debió demorarse, desde el 27 de julio hasta el día 24 de agosto, con motivo del fallecimiento de Eva Perón. Las obras duraron casi dos años y concluyeron en setiembre de 1953. Según consigna Helga Harteneck, el arquitecto Lohrmann, acompañó la entrega de la obra con una prieta pero significativa síntesis de su intención como proyectista y como miembro de la comunidad: "-Yo lo hice por idealismo y por la gloria de Dios-" .


La ceremonia inaugural 

Mientras no tuvo templo propio y desde 1935, la Congregación celebró sus servicios en la Iglesia Metodista de la calle Tres Sargentos nº 1928, en Martínez. El último culto se realizó el 13 de setiembre de 1953, en horas de la tarde. Fue, presumiblemente, una jornada no exenta de emoción: aquel templo metodista había prestado fraternamente su espacio para celebraciones alemanas mensuales, que no se interrumpieron ni siquiera con motivo de la Segunda Guerra Mundial. 

La ceremonia de inauguración del nuevo templo se realizó un mes después de la entrega de la obra finalizada,  el día 18 de octubre de 1953, en coincidencia con el 110º aniversario de la Congregación en Buenos Aires (con su celebración central en el templo de la calle Esmeralda) y la realización de la Asamblea Sinodal.  

La ceremonia en Martínez comenzó a las 16 hs, en presencia de Propst Marczynski y predicó el pastor Hans Jürgen Ostrowski, a partir del texto de la carta de San Pablo a los Efesios, 6, 10-17, de marcada alegoría de milicia espiritual.

Si bien las dimensiones de la capilla eran reducidas, una característica permitía su acomodamiento al mayor número de personas, ya que los cultos fueron enseguida en aumento:  el eje del templo y el eje del salón parroquial se prolongaban hacia el exterior formando un ángulo recto. De este modo, y abriendo su ancho portón, el salón parroquial se integraba espacialmente a las ceremonias más concurridas. La acústica del templo, por su parte, era muy ponderada.

En junio de 1966 fue inaugurado el órgano Walcker de 500 tubos, que había costado DM 37.000.-, obtenidos por colecta. Se satisfacía de este modo un anhelo, que permitió dotar a los cultos de mayor prestancia musical, al reemplazar al viejo armonio.


El espacio cultual protestante y la iglesia de Martínez

En el lenguaje común, suele estimarse al espacio de la Reforma protestante como "despojado" y, aunque provisoria, la palabra es adecuada en términos generales. No obstante, conlleva un registro relativo, que deriva de la comparación inevitable con el modo de organizar y adornar  el interior de los templos católicos romanos: ¿despojado de qué? ¿despojado con relación a qué?
    
Sin duda, ese vaciamiento se refiere a la notoria ausencia de una imaginería (ángeles, patriarcas, apóstoles, profetas, santos y santas etcétera) y unos componentes artísticos (retablos, relicarios, sagrarios, doseletes y otras piezas del mobiliario al servicio de la liturgia) o funcionales (confesionarios, cancelas, comulgatorios), tan presentes en los templos católicos romanos y, muy especialmente, en el momento estético manierista y barroco que coincide con la llamada "Contrarreforma". No en vano, la palabra "barroquismo" vino a ser sinónimo de exceso, sobrecarga y amaneramiento. 


Características arquitectónicas del templo de Martínez




Se trata de una capilla de medianas dimensiones, que, aún evidenciando su carácter de edificio ofrecido al culto (la bella cruz de hierro forjado en que remata el tejadillo de la torre lo enuncia claramente), no se despoja de cierta amigable escala doméstica dominante en aquel barrio . Su implantación en los fondos del lote, precedida de un pequeño jardín arbolado, resalta su carácter pintoresco.

El templo es de nave única y su lenguaje expresivo podría definirse como de referencias  neorrománicas, sumamente simplificado, y con señales de vanguardia. Ciertamente, el neorrománico vernáculo tuvo su "momento" entre nosotros, como sucedáneo del decadente neogótico. Las preferencias estéticas del cardenal Copello, sumado a los menores costos que la fábrica neorrománica insumiría, en relación con las muy onerosas (y casi siempre "afrancesadas") iglesias neogóticas, contribuyen a explicar esta suplantación de estilos en el ámbito católico romano. La cuestión de los menores costos y la identificación del estilo ojival en la Argentina, desde comienzos del siglo XX, con la estética católica francesa, podrían ser factores explicativos de la elección del estilo románico para una comunidad que afirmaba tanto su carácter cristiano reformado como su identidad alemana.  Si en algún momento el lenguaje gótico resumido en la catedral de Colonia pudo ser considerado un símbolo, tanto del espíritu nacional germánico, como del espíritu del arte gótico, sin duda aquellos tiempos habían pasado y dudosamente extendieran su efecto más allá de Alemania a estas regiones de Sudamérica. Además, el modelo monumental de Colonia no era apto para ser replicado en iglesias congregacionales pequeñas.

El elemento dominante y ordenador de la austera fachada delineada como frontón (Giebel), con sus superficies revocadas, es la torre de tipo "campanile" (Glockenthurm) medieval, ubicada en el eje central de la fachada y elevada por encima del ápice. Ni muy alta, ni muy baja. La adición del campanile al cuerpo edilicio de la iglesia es un rasgo del progreso arquitectónico del templo románico, respecto de la primitiva "basílica" cristianizada. 




Un sencillo "porche" se adelanta desde el plano del muro de la fachada, harto simplificado: sin escalinata (apenas un escalón bajo) ni tímpano, ni "ojo de buey" (oculus) en el centro del frontón, ni columnas o semicolumnas, ni arquerías, ni molduras, ni arcaturas, ni demás elementos característicos del "portal" románico . Este porche se ubica debajo de un cobertizo de tejas que se apoya, a su vez,  en muros revestidos de piedra tipo Mar del Plata. El arco rebajado y sus graciosas dovelas de piedra acompañan la silueta del portón de doble hoja, de madera, trabajado con tablones oblicuos del tipo "ramas de helecho" (aunque invertidas en este caso). El zócalo (Sockel) también emplea la piedra Mar del Plata. El empleo desprejuiciado de la piedra Mar del Plata ha de leerse como un guiño constructivo epocal, de fuerte instalación en el imaginario habitacional de las clases media y trabajadora.

A ambos lados de la torre y del pórtico, en una perfecta simetría axial delineada por los aleros  en los contornos del edificio (Profil) se reparten cuatro ventanas (dos a cada flanco, una por encima de la otra) conformadas por arcos de medio punto y alféizares de piedra laja. 

El tramo inferior de la torre también presenta dos ventanas encimadas, pero de silueta rectangular y, en el tramo superior, dos ventanas de medio punto geminadas y unidas mediante un balcón que se apoya en tres ménsulas. 

La previsible desornamentación exterior es otro dato, solamente atenuado por la presencia de aparejos alternos, mayores y menores, a modo de sillería, en los aristones. Ello crea, inevitablemente, un cierto efecto decorativo geométrico en el contorno de la fachada.

El interior presenta análogas simplificaciones. Las baldosas del piso son de tipo mosaico granítico, y configuran un detalle epocal. 

Una escalerilla a la izquierda del vestíbulo conduce al sector del coro alto, donde se instaló el órgano. Pero, llama la atención, a la izquierda del altar, otro coro alto, guarecido con un parapeto, a modo de "matronera"  o "palco". Esta duplicación de los locales destinados al acompañamiento coral y musical de los servicios religiosos induce a ponderar la importancia de este componente  cantado en el culto congregacional; seguramente una tradición preservada desde el origen migrante de esta comunidad. La existencia de viejos himnarios escritos en lengua alemana y conservados en la Congregación, ratifica esta observación identitaria.

El sector del presbiterio (Presbyterium) es de reducidas dimensiones y se equipa únicamente con la mesa del altar y el atril con su Biblia y, aun costado, la pila bautismal. De este modo, se patentiza la íntima conexión entre la Escritura y los Sacramentos (principalmente el Bautismo y la Eucaristía) tanto en la vida litúrgica de la comunidad como en la fe personal de cada miembro de la Congregación.

A simple vista puede extrañar que el ábside no adopte la forma semicircular, pero no ha de olvidarse que existen numerosos ejemplos de pequeñas iglesias románicas cuyo ábside es cuadrado. Además, en este caso, carece de ventanas, como conviene a los ábsides del primer período románico.




Si comparamos este edificio con el templo de Villa Ballester, del mismo proyectista y época cercana, advertiremos la unidad de estilo, aunque aquel ostenta un aspecto más rural-medieval. Ambas fachadas son del tipo "frontón". Pero algunos detalles las diferencian. Por ejemplo, el ventanaje de la fachada de Villa Ballester ofrece una mayor elaboración en la recreación del tipo románico, calando tres aberturas en el frontón, por encima de la portada, al modo de un seudo triforio, volcado al exterior. La pequeña torre de esta capilla, elevada sobre el ápice de la cubierta, remata en un chapitel. Tanto éste elemento, como las molduras del frente, se alejan de las referencias medievales, y remiten a formalismos neoclásicos. Otro detalle diferenciador de ambas fachadas es el recurso, en Villa Ballester, a la textura de ladrillos vista, sin revoques. Pero, en los dos casos, el porche y su tejadillo presentan marcadas similitudes. También ofrecen similitudes los interiores de ambos templos.





EL TEMPLO EVANGÉLICO LUTERANO DE BANFIELD

Dedicado a San Lucas, el templo de Banfield se ubica en Medrano 253, en el lado este de la localidad. No lo he estudiado con el mismo detalle que el templo de Martínez, pero estoy en condiciones de ofrecerles algunos datos de interés. Lo incluimos en un "mapa preliminar" de la diversidad religiosa en el partido de Lomas de Zamora que comenzamos a confeccionar junto a Alberto de Paula, allá por mediados de los años 80. Ahora que reviso aquel borrador, me vuelvo a sorprender ante la cantidad de templos de rito no católico que existen en el distrito (más allá de los ya célebres templos británicos: anglicano, presbiteriano y metodista, recientemente declarados bienes de interés histórico y artístico nacional), lo cual revela la riqueza y variedad de sus colectividades.


Foto Thelema (2017)

Su origen coincide con la época de creciente instalación de familias alemanas en Martínez y a las políticas de descentralización congregacional, como antes dijimos. En el caso de Banfield, según el relato tradicional, pudo haber obrado el azar…

En febrero de 1932, el pastor Jauck, venido de la parroquia de Belgrano, visitó Banfield con intención de hacerse reparar los zapatos por un zapatero yugoeslavo. Este le habría puesto de manifiesto la carencia de atención pastoral de las familias luteranas de la zona. Quizá Jauck ya tendría data previa y de ahí su visita (porque, en rigor, venir desde Belgrano hasta Banfield para hacerse reparar los zapatos… no suena demasiado práctico… ¿no había buenos zapateros en Belgrano y alrededores?) y quizá el feligrés yugoeslavo ya lo había entrevistado en Belgrano antes. Pero son conjeturas mías.

Lo cierto es que, a partir de aquella visita veraniega, el pastor Jauck comenzó a reunirse en casas particulares de la zona, a las cuales concurrían, además, familias de Lanús. En la primera reunión se designó al vicario Knotte y se resolvió alquilar una casa para las actividades del culto. Los primeros sueldos iban a ser solventados por el departamento misional de la Iglesia Evangélica Luterana Argentina. En abril del mismo año se abrió una escuela dominical en la calle Gallo. Luego de un par de mudanzas, la comunidad se instaló en la calle Medrano.

La primera comisión directiva fue presidida por Juan Becker, a quien secundaban J.Prokop, Knotte, F.Walter, F.Triessler y W.Klein.

Concluidas las funciones de Knotte, la vicaría fue asumida por S.Haller. En 1935, Federico Schwartz fue designado presidente, cargo que ocupó durante 25 años.

Es interesante destacar que al pastor Jauck lo sucedieron, al frente de la escuela dominical, un norteamericano (Muller) y un canadiense (Schmidt). Pero, pese a su ascendencia alemana, tuvieron diferencias con sus colegas europeos venidos de las riberas del Volga. De aquel origen fue, por ejemplo, el pastor Jorge Horn, reemplazante de Schmidt. Fue Horn, sin duda, el principal impulsor de la construcción del templo de la calle Medrano y es versión que, durante la semana, él mismo colaboraba en la obra. Horn (que concluyó su mandato en 1969) fue un activo dirigente evangélico y llegó a presidir la Iglesia Evangélica Luterana Argentina. Lo secundó eficazmente su esposa Teresa.

La inauguración se verificó el 28 de octubre de 1951(poco antes de la iglesia de Martínez) con un servicio en alemán a cargo del pastor Samuel Beckmann y, simultáneamente, en español, a cargo del pastor Ambrosio Muñiz.

Otro pastor muy recordado por sus dotes de predicador fue Hugo Fritzler, quien estuvo al frente de la comunidad entre 1972 y 1990.


Características del edificio



Como ocurre con las iglesias evangélicas y según los antecedentes de "despojamiento" que antes expliqué, la iglesia luterana situada en Banfield es un edificio sencillo, de escala acotada, aunque no carece de encanto pintoresco. A diferencia de Martínez o de Villa Ballester, que son edificios neorrománicos, en este caso se echó mano al lenguaje expresivo "neogótico", sumamente resumido. Pero en los tres casos, la alusión "historicista" a una impronta medieval traída al presente es clara y manifiesta.

Con su frente orientado hacia el norte, el rasgo plástico más destacable es su torre campanario, que aparece como un volumen almenado, saliente y adosado al lado derecho de la fachada del tipo frontón. En la porción central de la fachada, aparece un gran ventanal ojival, que bien puede hacer referencia formal a las "tracerías" góticas, aunque, como reitero, bien simplificado. Todas las ventanas, de la fachada y de la torre, son ojivales. 

Una sencilla y elegante cruz de hierro corona el ápice del frontis.




En cuanto al acceso al interior, se verifica lateralmente, por el flanco izquierdo de la torre-campanario.




Sin duda que este edificio tiene una marcada identidad y aporta al barrio un toque pintoresco y una alusión medievalista. Se yergue como un hito simpático de la diversidad religiosa en la zona y de la diversidad consecuente de su patrimonio material. No pierdo la esperanza de, un día, visitarlo por dentro y contarles lo que allí descubra.