La mirada y la interpretación de Oscar Andrés De Masi, arqueógrafo

domingo, 8 de julio de 2018

ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL SITIO CONOCIDO COMO PALERMO DE SAN BENITO Y DE LA FORMACION DEL PARQUE TRES DE FEBRERO



Por Oscar Andrés De Masi
Para http://viajealasestatuas.blogspot.com.ar
Julio 2018


El presente texto no pretende una compilación exhaustiva de la historia territorial, urbana y jurídica del "Parque Tres de Febrero" y el sitio de su asiento, sino ofrecer a las amigas y amigas de http://viajealasestatuas.blogspot.com.ar, una síntesis de sus principales antecedentes, el origen de su diversa toponimia, la utilización de aquellas tierras hasta llegar hasta su configuración como parque público, con sus diversos elementos patrimoniales, paisajísticos y artísticos.


Las tierras y su toponimia tradicional

La zona donde se ubica el "Parque Tres de Febrero" no fue de las primeras que ocuparon los pobladores venidos con don Juan de Garay en 1580, a fundar Buenos Aires. Tal era su condición de bañado orillero con nula aptitud para el asentamiento doméstico o productivo.

Si los "bosques" de Palermo fueron, alguna vez, sinónimo de misterio, no lo es menos el origen de su nombre, atribuido a un tal Juan Dominguez Palermo, de dudosa proveniencia siciliana, que habría contraído matrimonio con la hija de uno de los primeros pobladores y, por esta vía conyugal o dotal, habría adquirido las tierras en cuestión.

Otros señalan que fue la suegra de un tal señor Torrecillas quien, siendo antes dueña de una parte del lugar, le habría dado el nombre, en recuerdo de los paisajes rústicos de Sicilia. Y, como allí se levantaba una antigua capilla dedicada a San Benito, para el culto de los esclavos negros, ambos nombres quedado asociados en el topónimo "Palermo de San Benito", a cuya fama contribuyera don Juan Manuel de Rosas, al fechar su correspondencia con aquel nombre. La memoria remota de aquel paraje como escenario ritual sincretista de una negritud suprimida debería ponderarse como un valor de diversidad cultural a rescatar en una eventual declaratoria nacional del lugar. Exceptuando la "capilla de los negros", en Chascomús, son bien escasos los sitios declarados que reflejan patrimonialmente esta situación de diversidad relativa a los afroargentinos.

Una síntesis de ambas hipótesis acerca del origen, ensayada hace tiempo por Horacio Schiavo (Palermo de San Benito. 1969) arroja como resultado esta conclusión, bastante verosímil: si el tal Dominguez adquirió las tierras con posterioridad a la designación impuesta por la suegra de Torrecillas, debió encontrarse ya con ese nombre consolidado, lo cual le facilitó identificarse a si mismo como "de Palermo", vale decir, "Dominguez el de aquel paraje". Schiavo concluye que el uso habría hecho todo lo demás…

En definitiva, se trata de una hipótesis. Lo cierto es que, al parecer, el éxito no coronó los esfuerzos de aquel pionero, su nombre pudo bautizar aquella geografía agreste como "Palermo", ya registrado en documentos y planos de data colonial.


Presencia de don Juan Manuel de Rosas

Don Juan Manuel de Rosas lo rebautizó hacia 1834, cuando comenzó las tareas de rellenado del "Bajo" costero, con humus traído desde Belgrano y la Recoleta. Fue, desde entonces, "Palermo de San Benito", un enorme complejo donde el Restaurador instaló su casona (proyectada por el ingeniero Felipe Senillosa), y a la vez, la sede del gobierno, junto a una unidad productiva rural y forestal y un espacio de recreación pública, todo ello conectado vialmente con el tejido urbano y sus salidas a la campaña.

El carácter casi feudal del asiento concebido y preferido por Rosas, era consistente con la filiación ya romántica de su figura, alejada de los entusiasmos neoclásicos y republicanos de Mayo, y más cercana a los poderes monárquicos nacionales que habían vuelto al escenario europeo con la Santa Alianza. En "Palermo de San Benito", Rosas fue un monarca en su bastión; y hasta una menguada y austera, "corte" punzó, que incluyó bufones y una "princesa federal", se congregó allí, mientras duró aquel reinado tan singular.

Justamente, el sector señorial o "casco" de la extensa propiedad, fue escenario de numerosos acontecimientos políticos y sociales de la época de Rosas. A título de ejemplo, bajo el llamado "aromo del perdón" o "aromo de Manuelita", la hija de Rosas solía interrumpir los ocios solariegos de su padre, e implorar la conmutación de penas para los reos unitarios acusados de felonías políticas. La subsistencia de un retoño o vástago de aquel árbol, en la esquina de las Avenidas Del Libertador y Sarmiento, frente al rond-point y al Monumento de los Españoles, ameritaría para el vástago de aquel ejemplar, una declaratoria nacional individual, similar a la que se asignó a la vecina "magnolia de Avellaneda", a pocos metros de allí.

 Aromo del perdón. Foto oadm, 2012.



Reutilización y resignificación

Tras la caída de Rosas, en 1852, el establecimiento fue invadido, saqueado y prontamente dejado en estado de abandono, al menos hasta 1870, con la instalación, allí,  del Colegio Militar.

Precisamente, fue un acérrimo enemigo de Rosas, me refiero a Domingo Faustino Sarmiento,  quien, inspirado en los parques públicos europeos, en los Rural Cemeteries de Nueva York y Cambridge, y en el Central Park de Manhattan, puso un foco de progresismo urbano a la pàge, en el área, proponiendo una resignificación del sitio, para goce del público.

Tocó inaugurarlo al presidente Nicolás Avellaneda con el nombre de "Parque Tres de Febrero", precisamente en alusión a la fecha de la caída de Rosas, como si el nuevo nombre encerrara un conjuro cívico, capaz a de borrar la "memoria maldita" de su antiguo propietario. Así obraba en el plano simbólico de la traza urbana, aquella generación liberal de la llamada "Organización Nacional"... Nuestra mirada actual del patrimonio, como espacio de construcción de consensos y de arbitraje de los conflictos históricos a través de la síntesis identitaria nacional, impone la tarea de recuperación de la totalidad de los estratos históricos del sitio, con su memoria específica, incluyendo la toponimia tradicional suprimida.


 Magnolia de Avellaneda. Foto del libro Árboles Históricos Nacionales.


Algo se intentó reparar de aquel silenciamiento, cuando en la época del presidente Menem, y tras la repatriación de los restos de Rosas, al menos se inauguró una estatua ecuestre en lo que fue parte de su enorme propiedad. En cuanto a la estatua, no tiene buena estima ¡ni entre los simpatizantes de Rosas! Recae sobre ella un juicio injusto a mi entender, porque no es mala escultura. Pero, quizá, lo desfavorable sea ese pedestal pesado, poco plástico y fuera de proporción.


 Estatua ecuestre de Rosas. Foto oadm, 2018.



Nuevo concepto paisajístico

La configuración definitiva del Parque fue cambiante, ya que, tras otro período de abandono, en 1881, el activo intendente Torcuato de Alvear lo rehabilitó, en el marco de un programa de sistematización de los espacios públicos ofrecidos al ocio ciudadano.

Sin dudas, fue con la llegada del ilustre paisajista francés Carlos Thays a la Dirección Municipal de Paseos, y luego, con la gestión de su sucesor, Benito Carrasco, que el Parque aceleró sus transformaciones, definió su identidad, y adoptó una nueva configuración dotada de sentidos recreativos, paisajísticos, ornamentales, conmemorativos, evocativos e higiénicos.

Así, por obra de la dinamita, (literalmente), desapareció el caserón de Rosas en 1899, y en su lugar se erigió el rond-point donde, luego, se levantó el Monumento de los Españoles, ofrendado por aquella colectividad con motivo del Centenario y comenzado a ejecutar A. Querol, quien no pudo concluirlo.

La polémica estatua de Sarmiento, obra de A. Rodin (1899-1900) fue parte de aquella "apropiación simbólica" que las élites liberales hacían del sitio. El citado monumento tiene la particularidad, en la cara posterior del pedestal, de incluir un casi ignorado elemento escultórico de mano de E. A. Bourdelle, quien por entonces se desempeñaba en el taller rodiniano de París.


 Sarmiento por Rodin. Foto oadm, 2012.


Sucesivas ampliaciones dieron lugar al Pabellón de los Lagos, al Rosedal, y al Patio Andaluz.

Cabe mencionar la profusión de esculturas conmemorativas o meramente ornamentales que existen en el Parque, obras de celebrados artistas argentinos y extranjeros. Por citar, apenas, un par de ellas, y por razones de brevedad, mencionamos la Ofrenda floral a Sarmiento de Peynot o El esclavo de Cafferata. Puede afirmarse que la mayor concentración de obras escultóricas de la Capital se verifica en el Parque en y las plazas y plazuelas que lo componen.



 El Esclavo por Cafferatta. Foto oadm, 2013.


 Sarmiento por Peynot. Foto oadm, 2013.


Recién hacia 1933, el Parque completará su configuración más o menos definitiva, con la instalación del primer Jardín Japonés, de pequeña superficie, al cual seguirá en 1967, el actual Jardín Japonés que goza de una declaratoria nacional (Decreto P.E.N:652/08) cuyo acto administrativo presidencial tuve el privilegio de redactar por especial pedido del Arq. Alberto S. J. de Paula, cuando integraba la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos en mi carácter de Asesor Legal ad honorem.


 Jardín Japonés. Foto del libro Árboles Históricos Nacionales.



Referencias bibliográficas principales

.Pschepiurca, Pablo: Palermo, la construcción del Parque en revista Summa, colección Temática nº 3/ 83, Bs. As., 1983.
.Ramos, Jorge: El Parque Tres de Febrero, de Garay a Noel en El tiempo de los parques, compilado por Sonia Berjman, UBA-FADU-IAA, 1992.
.Gorelik, Adrián: La grilla y el parque (espacio público y cultura urbana en Buenos Aires 1887-1936) Universidad Nacional de Quilmes, 1998.
.Pando, Horacio: Palermo de San Benito en Anales del IAA nº 17, 1964.
.Schiavo, Horacio: Palermo de San Benito en Cuadernos de Buenos Aires nº XXXII, 1969.
.De Masi, Oscar Andrés: El Jardín Japonés de Buenos Aires, CNMM y LH y Fundación Cultural Argentino-Japonesa, 2009.
.De Masi, Oscar Andrés: Árboles Históricos Nacionales, CNMM y LH - INTA, 2012.
.Muello, Ernesto: 1880-Cincuentenario de la Federalización de Buenos Aires-1930, Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, 1932.




domingo, 1 de julio de 2018

TERCERA ENTREGA TEMPLOS REFORMADOS DE TRADICIÓN BRITÁNICA EN LOMAS DE ZAMORA Y TEMPERLEY. IGLESIA ANGLICANA DE LA SANTA TRINIDAD (HOLY TRINITY CHURCH) EN LOMAS DE ZAMORA.



Colección oadm.


Por Oscar Andrés De Masi
Para http://viajealasestatuas.blogspot.com.ar
Julio de 2018

Continuando con la serie de posts acerca de esas verdaderas joyas patrimoniales que son los templos de rito reformado y tradición británica en el distrito de Lomas de Zamora, les ofrecemos en esta tercera entrega, una semblanza del más antiguo de ellos.

El templo, declarado Bien de interés histórico y artístico nacional mediante el Decreto PEN nº 615/2017 (que tuve el honor de redactar y gestionar junto a la arquitecta Mariana Martin), se ubica en la Av. Almirante Brown nº 2577 de Lomas de Zamora (lado este de las vías del ferrocarril) y sus referencias catastrales son Circunscripción II, Sección A, Manzana 76 B, Parcela 5. Lamentablemente, el entorno, antes de baja altura, comienza a poblarse de edificios de tipo "torre", que quitan amortiguación visual al conjunto homogéneo del templo, su salón parroquial, la casa rectoral y el pulcro jardín arbolado.



Foto MF 2014.



Foto MF 2014.


Siguiendo la crónica registrada por Alberto S. J. de Paula, y en base a los datos compilados por el Rev. Townsend (The History of Holy Trinity Church, Lomas), debemos remontar al año 1871 la iniciativa de los numerosos residentes británicos de Lomas de Zamora, en el sentido de disponer de un templo anglicano local, edificado sobre terrenos donados por Henry A. Green, quien poseía su chacra e industria rural en la localidad. Los proyectistas fueron los arquitectos ingleses Ryder & Merry y actuó como consultor Henry W. Ford. La construcción se encomendó a Juan Lapizonde.



Foto Mario J. Buschiazzo. Colección oadm.


La piedra fundamental se colocó el 26 de febrero de 1872 y la inauguración del edificio ocurrió el 12 de enero de 1873. Años más tarde, en 1888, la demanda de mayor espacio congregacional determinó la construcción de un presbiterio, sacristía, bautisterio, nave lateral y sala para órgano, a cargo del constructor J. Pollard, según proyecto del arquitecto E. C. Shearman. Las tareas concluyeron el 15 de junio de 1890.

En 1891 se amplió la casa rectoral, que luce como un pabellón más pequeño a un lado del templo y separado de aquel. En 1896 se encomendó al arquitecto Walter Basset Smith (residente en Temperley y famoso proyectista de residencias veraniegas marplatenses) la construcción de un salón parroquial cuyo volumen lo asemeja a la iglesia misma, aunque ubicado en un eje exento y transversal.




Acceso a la casa rectoral. 
Foto MF 2014.




Salón parroquial. 
Foto MF 2014.


El conjunto sucesivo de edificios, de gran armonía entre si a causa de la analogía del lenguaje formal empleado, se emplaza en un parque de características pintorescas inglesas. Y ya que hablamos del estilo neogótico elegido para la arquitectura, tenemos algunos matices: Alberto de Paula identificó en la iglesia la variante del Decorated Style en la parte más antigua, con apelación al Early English en las ventanas del bautisterio. Por su parte, Merdhurst Thomas prefería caracterizarlo, en general, como Early English pero con detalles de un período de Transición, derivado del Normando Tardío. Quien se interese en estos "architectural features of the church" podrá leer, con provecho, la nota específica que, con ese nombre, redactó el Arq. Medhurst Thomas para el libro del Rev. Townsend y que figura como capítulo XII.

En el interior del templo se destaca el trabajo en madera tallada en la armadura de la techumbre que, por su semejanza y contemporaneidad con la Iglesia Metodista de Buenos Aires, De Paula arriesga la hipótesis de que hayan intervenido los mismos operarios, ¿probablemente carpinteros navales? No lo sabemos.

Los sectores posteriores del presbiterio y nave lateral, presentan techos de mayor simpleza, pero, en compensación, De Paula señaló el aporte constructivo y expresivo del aparejo de ladrillos, en lugar de los revoques de uso anterior.

Otro detalle de raigambre inglesa advertido por De Paula (y antes, en general, por N. Pevsner) es la resultante de una compartimentación espacial de la nave principal, de neta longitud.



Foto MF 2014.



Foto Alberto S. J. de Paula. Colección oadm.


Los vitrales, debidos a la generosidad de numerosos donantes cuya memoria ha sido allí registrada, son de indudable mérito. Fueron, en general, fabricados en Inglaterra, con excepción de algunos más modernos que se ubican en el Baptisterio y que datan de los años 30´s. Algunos vitrales aluden a feligreses caídos durante la Primera Guerra y adquieren por este motivo un doble valor de memoria.



Foto MF 2014.



Foto MF 2014.


En suma, se trata a juicio del autor citado, de un templo que si bien no descuella por su magnitud, alcanza una exitosa proporción (Proportion is, of course, the real secret of architectural dignity, había escrito Medhurst Thomas) y logra un interés de conjunto, al echar mano a recursos neogóticos ingleses, sin exuberancias ni extravagancias, y por completo adaptados al paisaje de aquellas viejas Lomas de Zamora que los residentes británicos designaban como Green Lomas, y de cuyo pasado esplendor apenas si hemos conocido, muchos de nosotros, apenas un atisbo nostálgico…


Fuentes consultadas
El prolijo libro del Rev. Townsend del año 1936, y la monografía de Alberto S.J. de Paula publicada en la revista Anales del Instituto de Arte Americano en 1963, siguen siendo las fuentes principales.
Muy especialmente, para quienes disfrutan de las descripciones de la arquitectura neogótica escritas en un pulcro inglés scholar, el breve texto de Merdhurst Thomas será una delicia. También, algunas comprobaciones de Francisco Corti y Ofelia Manzi, en su trabajo publicado por el Instituto Payró en 2002 me han sido de utilidad. Y, por supuesto, mis propias observaciones, maduradas tras tres décadas de lectura formal del edificio y algunas discusiones amistosas con los recordados Alberto De Paula y Raúl Gómez, a comienzos de los 80, en un bar de la avenida Meeks que ya no existe.



Foto MF 2014.




Rodaje de un episodio de la serie "Planeamos tu día". 
Arq. Mariana Martin, Dr. Oscar Andrés De Masi, Rev. Mario Agreda 
y Arq. Marcela Fugardo.
Foto SSh. 2014.





DIPLOMACIA "MONUMENTADA": UNA EXITOSA PROPUESTA ACADÉMICA DE OSCAR ANDRÉS DE MASI Y CLAUDIO HONTAKLY DESARROLLADA EN EL CUDES

OADM en la sede del CASI
Foto MF.


Por Imafronte
Para http://viajealasestatuas.blogspot.com.ar
Junio 2018

¿Diplomacia "monumentada"? Hum… ¿De qué se trata?…

Los más de doscientos cursantes de la Diplomatura en Cultura Argentina del CUDES, en las sedes de San Isidro y de Belgrano, se formularon estas mismas preguntas hasta el mismísimo día de las dos clases dedicadas al tema. Y luego de ambas clases, la pregunta fue: ¿cuándo habrá más Diplomacia Monumentada?… Señal inequívoca del éxito de la propuesta.

El 30 de mayo en la sede del CASI en San Isidro, y el 13 de junio en la sede de la UB en Belgrano, bajo el rótulo de la Diplomatura ya mencionada que lleva adelante el CUDES, los profesores Oscar Andrés De Masi y Claudio Hontakly, cada uno desde su expertise propio y con su estilo personal, desarrollaron una historia panorámica de la política exterior argentina, desde los días de Mayo y hasta la época rivadaviana. La cortedad del tiempo áulico impidió seguir adelante con el siglo XIX y los comienzos del siglo XX, como hubiera sido de desear. ¡Ya habrá ocasión!

Claudio Hontakly en la sede del CASI.
Foto MF.


Pero la novedad de la propuesta (que entusiasmó a las sagaces autoridades académicas del CUDES) consistió en el abordaje del tema, nunca efectuado de tal modo, hasta ahora: partir de la apreciación de los monumentos que hacen referencia a figuras de la política exterior argentina y, desde ellos, explicar el perfil de los gestores de aquella agenda diplomática. Así, mientras De Masi explicó los detalles de cada monumento (mayormente esculturas), Hontakly aportó información del por qué ese personaje tiene su monumento…En algunos casos, y para sorpresa del público, los expositores revelaron la inexplicable ausencia de un monumento conmemorativo! ¿Por qué no lo tienen, por ejemplo, Manuel José García o Tomás Guido (salvo su busto funerario)?

Las explicaciones, sin abandonar el rigor de sus contenidos históricos y estéticos, abundaron en anécdotas, por momentos, hilarantes. Y no faltó la recomendación bibliográfica.

Se trató de una comprobación de aquella consigna que lanzara Ricardo Rojas en vísperas del Centenario de Mayo: la "pedagogía de las estatuas"… Vale decir que los monumentos no sólo deben adornar: deben, también, enseñar.

En suma, las dos clases colmadas de oyentes (que en el recreo formularon interesantes preguntas y acotaciones) superaron las expectativas de los organizadores, del mismo público… y de los propios docentes!

De Masi y Hontakly prometieron volver, con más monumentos dedicados a las figuras de la política exterior argentina.



De Masi y Hontakly revisan detalles previos a la clase en UB.
Foto Imafronte.



domingo, 17 de junio de 2018

TEMPLOS DE RITO REFORMADO Y TRADICIÓN BRITÁNICA EN LOMAS DE ZAMORA SEGUNDA ENTREGA: LA IGLESIA EVANGÉLICA METODISTA (ANTES FIRST METHODIST CHURCH)

Foto oadm, 2012


Por Oscar Andrés De Masi
Para http://viajealasestatuas.blogspot.com.ar
Junio de 2018


Introducción
Como señalamos en nuestro post del 9 de junio de este año, el decreto del PEN nº 615 del 7 de agosto de 2017, declaró en la categoría de bienes de interés histórico y artístico nacional a los tres templos protestantes de habla inglesa más antiguos del partido de Lomas de Zamora: la Iglesia Anglicana de la Santa Trinidad, la Primera Iglesia Metodista y la Iglesia Presbiteriana Escocesa San Andrés. Los templos en cuestión se yerguen como expresiones materiales de una diversidad religiosa dentro del Cristianismo que se vincula inseparablemente con las tradiciones de los residentes protestantes de habla inglesa afincados en el distrito y, en un momento histórico, organizados como colectividad celosa de su identidad.

Uno de los considerandos del Decreto de declaratoria que tuve el privilegio de gestionar y redactar, reafirma el amplio marco valorativo de estos ejemplos de la diversidad religiosa, al señalar que los tres edificios "reúnen valores de originalidad histórica, singularidad artística, autenticidad patrimonial, fuerte prestancia simbólica, continuidad de uso y aprecio identitario de sus respectivas comunidades cristianas reformadas".

Interesa recalcar que no sólo confluyen en los tres casos los valores patrimoniales estéticos e históricos, sino también la continuidad hasta el presente en el uso litúrgico y social, por parte de comunidades involucradas, que les dispensan un aprecio identitario que se refleja en la preservación de la autenticidad material. Todo ello, sin ayudas estatales.

Si profundizamos en este aspecto identitario, hemos de comprobar la preferencia que estas comunidades reformadas de raíz británica mostraban, a la hora de elegir un estilo para su templo, por el lenguaje del Revival Gótico, que desde mediados del siglo XIX (y en gran medida debido a la prédica de John Ruskin y de Pugin, entre otros) se juzgaba como inseparable de la identidad de los cristianos reformados de Gran Bretaña y su herencia medieval.

En estos templos lomenses se verifica plenamente cuanto hemos postulado acerca de los elementos perceptivos del espacio sagrado y las características diferenciadas  del espacio reformado, en este caso  de origen británico: al entrar en ellos, se percibe una atmósfera distinta del templo católico romano o del templo cristiano ortodoxo; esa austera atmósfera medievalista, mayormente Early English, que se advierte en el edificio, sus vitrinas, su mobiliario y las cabreadas de la armadura de madera en el techo, conduce al visitante a una experiencia que lo conecta con la estética británica medieval, en su versión "revivalista" neogótica. Otra característica de estas encomiendas edilicias es la activa participación de la comunidad de comitentes de estos templos en la formulación del proyecto definitivo, resultando, cada edificio, tanto en su lenguaje como en sus dimensiones, una concreción casi conjunta de los profesionales actuantes y de los comités pro-templo.



Lomas de Zamora. First Methodist Church. Sanctuary. 
Primer edificio del templo con agregado del porche. 1904
Colección oadm


La Iglesia Evangélica Metodista de Lomas de Zamora (antes llamada First Methodist Church)

El templo se ubica en la Avenida Leandro N. Alem nº 45/51, en pleno centro de Lomas de Zamora, y sus referencias catastrales son Circunscripción II, Sección B, Manzana 14, Parcela 24 A).

El establecimiento de una misión metodista en el Río de la Plata, ligada principalmente al componente poblacional norteamericano, data de 1835, pero su pastor regresó al año siguiente a los Estados Unidos. En 1836, los metodistas porteños se reunieron en una oficina de la calle San Martín y resolvieron la edificación de un templo que resultó ser la pequeña capilla de la calle Cangallo entre 25 de Mayo y Reconquista. En 1870, a raíz de los progresos misioneros en nuestro medio (facilitados por la propaganda en español) se fundó la First Methodist Episcopal Church, inaugurada por el reverendo Enrique G. Jackson en la calle Corrientes nº 718. Hacia 1902 los metodistas disponían de templos propios en la calle Junín nº 976 de la Capital (Segunda Iglesia Metodista), Saavedra nº 1038 de la Capital (Tercera Iglesia Metodista), calle Vieytes en Barracas (Cuarta Iglesia Metodista), Almirante Brown 1050 en La Boca (Quinta Iglesia Metodista), en Lomas de Zamora, y varias misiones atendidas por una veintena de pastores en pueblos de la provincia de Buenos Aires, del interior del país y del Uruguay.

La historia de los metodistas en el distrito lomense comienza hacia 1890, cuando la población de habla inglesa de Banfield (que, curiosamente, no eran norteamericanos, sino mayormente ingleses o escoceses) decidió establecer una escuela dominical  en  ese idioma, que comenzó a funcionar en 1891 casa de Mrs. Murray y se llamó Banfield Methodist Episcopal Sunday School. El establecimiento fue todo un hito, con su piano y el coro de niños que entonaban el himnario. Tras una mudanza (1893) a la más espaciosa casa del matrimonio Hirst, la comunidad metodista alquiló una casa en Belgrano y Rincón, en Banfield, donde funcionó la escuela y donde se realizaban los oficios religiosos.

En 1894 la iglesia muda sus instalaciones a Lomas de Zamora, a un local en "L" (originalmente un depósito) cedido por el Ferrocarril del Sud y ubicado en la Avenida Meeks y Gorriti, donde luego se construyó el edificio del Barker Memorial Hall. El equipamiento era bastante precario: lámparas de kerosene para la iluminación y cajas de granos a modo de sillas. El primer banco de madera fue donado por Mrs. Adam Pearson, benefactora de la comunidad hasta su muerte en 1932. También, el matrimonio Leslie donó el primer servicio para la Comunión, que luego fue a dar a la capilla metodista de Patagones. Finalmente Mr J. H. Wall donó los primeros 100 libros con los himnos congregacionales.

En agosto de 1895 los metodistas lograron adquirir en $ 3.700.- m/n, un solar de 1.604 m2, en la intersección de la calle Boedo y la actual avenida Alem (antes Gazcón) donde edificaron el templo bajo la dirección técnica del misterioso "Sr. Fossateth". Cabe mencionar que poco después debieron abandonar la esquina de Meeks y Gorriti por cuanto en 1897 comenzaba a ocuparse el Barker Memorial Hall con otras instalaciones. En el ínterin, se utilizó una casa en la esquina N-O de las calles Loria e Italia.

El edificio neogótico, de nave única, fue dedicado a la gloria de Dios  el 19 de abril de 1896 y se lo conoció, desde entonces, y como era costumbre en las comunidades de rito reformado angloparlante, como "The Sanctuary". Para la ceremonia, fue invitado el veterano misionero metodista Rev. John F. Thomson, quizá el más destacado predicador en inglés y en español en la región rioplatense. Las crónicas recuerdan que fue un día inusualmente caluroso para esa época.

Si bien el lote ha sido fraccionado, el templo permanece en su ubicación de origen, aunque en el exterior se añadió un "porche" en 1904, por delante de la fachada de tipo frontón. Pero la modificación más intensa ocurrió en 1930, mediante el agregado de un nártex que determina un acceso lateral, rehuyendo del eje central para el ingreso. Persiste la apelación al neogótico, aunque este agregado lo haya alejado de los modelos victorianos y lo ubique más en línea con las estéticas modernizadoras y eduardianas, traídas de la mano del Ferrocarril del Sud, a partir de mediados de los años 20´s (con la visita del Príncipe de Gales y el remozamiento de las estaciones de la línea sur), y especialmente en los 30´s.



Lomas de Zamora. First Methodist Church. 1930.
Colección oadm.



Lomas de Zamora. First Methodist Church. 
Foto oadm, 2012.


Su interior es austero pero elocuente desde el punto de vista del lenguaje que expresa y de la función religiosa que satisface. Allí juegan su rol, armónicamente, la madera (especialmente en la espléndida armadura del techo), los vitrales de colores, las inscripciones votivas y el órgano de tubos (conceptuado entre los mejores de los alrededores de Buenos Aires y, probablemente, el mejor de Lomas de Zamora, por su soberbio balance de tonos). Este último instrumento (comprado en Inglaterra en 1903 con un costo total de $9.000.- de la época y que demandó, en 1904, tareas de a refacciones en el interior del edificio para su instalación) ha creado, años atrás, un interesante "puente cultural" entre la comunidad metodista y la comunidad local entera, al prestarse a memorables conciertos abiertos al público y a cargo de eximios y eximias organistas. Se lo tuvo y se lo tiene como un tesoro musical, desde su función inaugural en 1904, acompañado entonces por un coro de 23 cantantes.

En suma, Sanctuary, Manse and Vestry (vale decir, iglesia, casa del pastor y sacristía) fueron los tres componentes arquitectónicos que la comunidad metodista logró edificar en el lugar, con gran esfuerzo, ya desde finales del siglo XIX y a comienzos del siglo XX, y que expresaron y siguen expresando una histórica referencia material para la diversidad religiosa en el distrito. Se trata de un conjunto de edificios inconfundibles e ineludibles en el paisaje céntrico de Lomas de Zamora.


Lomas de Zamora. First Methodist Church. Templo y salones anexos en 1955.
Colección oadm.


Una aclaración importante se refiere al nombre con que se designa a los metodistas: mientras que entre 1784 y 1940 se llamaron "The Methodist Episcopal Church", con la unión en 1940 de las tres denominaciones metodistas con sede en los Estados Unidos (The Methodist Episcopal Church, The Methodist Episcopal Church South y The Methodist Protestant Church), la denominación resultante fue The Methodist Church.


Lomas de Zamora. First Methodist Church. Sunday School 1928.
Colección oadm.




Lomas de Zamora. First Methodist Church. 
Detalle de la fachada-frontón y su óculo. 
Foto oadm, 2012.



Fuentes consultadas:
- Sixty Years of Christian Service... 1895-1955. Compilado por el pastor Basil R. Truscott (1956).
- Diamond Jubilee Bazaar. LMCh (1955).
- Alberto S. J. de Paula: "Templos rioplatenses no católicos" en revista Anales del Instituto de Arte Americano, 1963-1964.
- Francisco Corti y Ofelia Manzi: Iglesias reformadas neogóticas. Instituto Payró, UBA, 2002.
- Fichero "Patrimonio de Lomas de Zamora", oadm.