La mirada y la interpretación de Oscar Andrés De Masi, arqueógrafo

lunes, 14 de noviembre de 2022

UNA PROPUESTA DE PRESERVACIÓN PATRIMONIAL DEL INTERBLOQUE "FRENTE DE TODOS Y FRENTE RENOVADOR", PARA EL CASCO HISTÓRICO DE SAN ISIDRO

Por Oscar Andrés De Masi

 

El 4 de octubre de este año ha sido presentado en el HCD de San Isidro un proyecto de ordenanza disponiendo la "peatonalización" del Casco Histórico de esa ciudad (APP año 1976), verdadero tesoro de memoria reflejada en sus marcas materiales. La iniciativa es, ostensiblemente, virtuosa (porque es necesaria, conveniente y oportuna) y se alinea con las tendencias que se verifican en diversos lugares del planeta Tierra que respetan su pasado, para este tipo de áreas históricas, consolidadas o no.

 

El texto es suficientemente explicativo de la intención de la norma propuesta y de sus fundamentos, que hunden sus razones epistémicas en conceptos interdisciplinarios como la movilidad accesible y el resguardo inclusivo de las personas con movilidad reducida, la calidad de vida y ambiente, los espacios públicos saludables, la preservación de los valores del patrimonio arquitectónico y urbano del sector, la integridad de la unidad de paisaje, la promoción del turismo de cercanía y sus impactos socioeconómicos etcétera.

 

En suma, como dice el documento, se trata de un modo, también, de construcción de comunidad.

 

Una vez más (y lo decimos hasta el cansancio desde la cátedra, desde nuestras monografías y desde este blog), esa historia que invade nuestro presente bajo la forma visible del Patrimonio (y así ocurre en el Casco Histórico de San Isidro) nos explica de dónde provenimos y quienes somos. Por eso merece el mayor de los respetos. Y si a ello se añaden los argumentos de calidad de vida vecinal y ambiente, entonces ya nada podría argüirse en contra de una iniciativa así de justificada y plasmada en un proyecto con tan claro abordaje conceptual y tan apropiada redacción. Y ¿qué mejor oportunidad que la próxima reapertura de la Plaza Mitre, para esta impostergable mejora de la gestión de su entorno como área protegida?

 

Al presentar este proyecto, la porción justicialista de la oposición en el Concejo Deliberante de San Isidro ha hecho su tarea con evidente acierto y responsabilidad ante el interés público. Ojalá que el oficialismo, como mayoría, responda con simétrica lucidez y compromiso. Y podamos disfrutar hoy de un Casco Histórico peatonalizado y accesible, pero a la vez garantizando para el mañana la preservación de la integridad de sus valores patrimoniales y ambientales como unidad de paisaje. Porque, como decía Johan Ruskin, los bienes patrimoniales no nos pertenecen: pertenecen a las generaciones futuras.






sábado, 5 de noviembre de 2022

CORSI E RICORSI: FUNDADA PREOCUPACIÓN POR EL PATRIMONIO MONUMENTAL DE LOMAS DE ZAMORA

Por Oscar A. De Masi


Decía Santo Tomás de Aquino que la virtud de la Esperanza consiste en la alegría anticipada por un bien futuro.

 

Ahora que soplan, por fin, nuevos aires en la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos por reemplazo de sus autoridades, germina la esperanza de una renovada mirada integral de nuestro patrimonio monumental. Esa expectativa es, por tanto, motivo de alegría para quienes respetan el pasado encarnado en los monumentos.

 

Por especial encomienda de la actual Presidenta del organismo (la Lic. Mónica Capano, una figura de referencia en la disciplina y, especialmente, en las vertientes del Patrimonio Inmaterial), días atrás y en mi carácter de asesor honorario de la institución, he realizado una visita al casco fundacional de Lomas de Zamora a efectos de realizar un relevamiento organoléptico en ese sector de alta densidad monumental.

 

Ha de recordarse que las declaratorias nacionales de bienes en esa área de la ciudad fue lograda en los tiempos en que el Arquitecto Alberto S. J. de Paula presidía la Comisión Nacional de Monumentos. Con él trabajamos en estas declaratorias tanto yo como Juan Martín Repetto y Pablo Willemsen. Todo atropello a las cualidades patrimoniales de esos bienes configura, también, un agravio a la memoria del principal cronista de la historia lomense, que fue nuestro querido amigo Alberto.

 

La reciente comprobación de situaciones que colisionan con las buenas prácticas en la disciplina ha sido consignada en los respectivos Informes elevados ante el organismo nacional y que, seguidamente, sintetizo:

 

A- Plaza “Victorio Grigera” (LHN)

 

1- Dado que el citado paseo ostenta el carácter de Lugar Histórico Nacional, queda por ello sometido a la superintendencia concurrente de la Comisión Nacional; por lo mismo, y toda vez que los trabajos los viene ejecutando el Municipio local desde hace ya varios meses, corresponde verificar en el organismo si existen informes, avisos u otro tipo de actuación administrativa a este respecto, producida por asesores o subdelegados locales, durante el mandato de la gestión directiva que culminó en julio de este año.

 

2- La Plaza se encuentra cercada actualmente por una malla perimetral que dificulta la toma de fotografías. Sin perjuicio de ello, se han obtenido algunas imágenes desde fuera del cerco, para mejor ilustración del caso.

 

3- Las obras que se observan consisten en la remoción de los muretes de ladrillos-vista de los canteros en el perímetro del paseo, para su reemplazo por otro tipo de contorno formado por módulos de hormigón. También se realizan reemplazos en las veredas perimetrales y en los senderos interiores. No se han observado, a la fecha, trabajos en el monumento sanmartiniano (BIAN), aunque sí se advierte movimiento de tierra y recortes en árboles.

 

4- Queda en evidencia que los aspectos perceptuales de la Plaza están siendo sensiblemente modificados por el reemplazo de morfologías, volúmenes y materiales tradicionales, que, aunque no podrían estimarse como originales, se hallaban ya consolidados en el imaginario vecinal tras el paso de varias décadas (como los muretes de los canteros, construidos con aparejo de ladrillos vista y de elegantes aristas curvas, que formaban las borduras del polígono), por otros elementos ortogonales de cemento y de baja altura.

 

5- Claramente, la imagen que ofrecerá la Plaza, una vez concluidas las obras, será diferente del registro que ofrecía al momento de su declaratoria como LHN, cuando junto a De Paula realizamos los relajamientos de rigor. Si estas suplantaciones responden a motivos funcionales o a un mero ejercicio de nuevas estéticas, es un tema que deberá dilucidarse a partir de una Memoria Técnica de los trabajos, la cual no se ha tenido a la vista.

 

6- En cuanto al trazado de los senderos interiores, no podría emitirse ahora opinión por no disponer de un plano que documente la propuesta.

 

7- En suma, la intervención no luce ajustada a un programa de recuperación de historicidad ninguna del paseo, ni sometida a un corte epocal determinado, sino más bien, como se ha dicho, parecería una operación de remozamiento ajena a los criterios patrimoniales y más bien alineada con ciertas nuevas tendencias estéticas para los espacios públicos que podrían encontrar su referencia modélica en las reformas más o menos recientes de las plazas de la Ciudad de Buenos Aires. Porque, más allá del color político, pareciera que es nota “aspiracional” de los municipios del conurbano, el querer parecerse a la Capital, aún a costa de despojarse de los rasgos identitarios tradicionales de sus espacios públicos.

 

8- Adicionalmente, corresponde hacer notar que la Municipalidad de Lomas de Zamora no ha atendido, hasta ahora, el reiterado pedido de la Comisión Nacional de Monumentos en el sentido de recuperar la paleta monocromática de la fachada del Palacio Municipal (MHN) llamado antaño el “Palacio Blanco” e incorrectamente pintada a rayas verticales desde hace varios años; y, del mismo modo, no ha dado señales de avance respecto de la reglamentación del “área de amortiguación visual” en el entorno de la Plaza “Victorio Grigera”, creada por decreto del PEN n.º 216/2007.








B- Conjunto monumental de la Catedral y el antiguo colegio parroquial (MHN)

 

Se han observado las siguientes situaciones que afectan al templo y a su local anexo, ambos declarados en la categoría de Monumentos Históricos Nacionales merced al decreto PEN 1020/2004.

 

1-En el presbiterio del templo catedralicio continúa instalado un dispositivo de metal a modo de pasarela, de ningún mérito estético e inconsistente con el lenguaje neorrenacentista del edificio, colocado por delante del retablo mayor, cuya intención es facilitar el acceso a la imagen devocional antigua de Nuestra Señora de la Paz y permitir que los fieles y promesantes, situados en tal altura y cercanía respecto de la hornacina que contiene el simulacrum, satisfagan los impulsos táctiles de su devoción mediante el tocamiento de la talla.

 

1.2- Ya nos ocupamos de este tema en este mismo blog, en mayo y en julio de 2017. En aquellas ocasiones reflexionábamos acerca de esa especie de anapiesma, que nos hacía acordar de la trampa por donde subían o bajaban los personajes en el teatro griego… o su parecido con el pescante o tramoya de la escena española. Ninguna de estas analogías favorece al artefacto en ese sitio.

 

1.3- Demás está decir que, con independencia del obstáculo visual que este cuerpo de tipo industrial plantea, y su impacto en los valores de amortiguación del retablo, el eventual contacto físico con la imagen (tocamiento devocional) conspira contra su adecuada conservación. Debe anotarse que durante el plan de puesta en valor y restauración aprobado por la CNMMyLH en el año 2006 y que motivó el convenio entre la autoridad diocesana y el Ministerio de Planificación Federal del 28 de diciembre de ese año, el Estado Nacional invirtió recursos presupuestarios en la recuperación de esa imagen, entre otros trabajos.

 

2- El mencionado plan de intervenciones aprobado en 2006 también incluyó trabajos de puesta en valor de la llamada Sede Parroquial (antes colegio parroquial). Entre ellos, una recuperación de su patio histórico, donde se preservó un mástil y se plantaron naranjos a modo de recreación de los plantíos de frutales a que el solar estaba destinada en su origen remoto.

 

Una vista del patio del viejo colegio parroquial, antes de su intervención en 2007. Obsérvese el mástil de la bandera como testimonio de época (Foto OADM, 2006).

 

 

2.1- Con sorpresa (casi diría que con estupor), como las imágenes lo atestiguan, se pudo observar que el patio, como tal, ha desaparecido (lo mismo que los naranjos plantados por indicación del Master Plan y solicitados con insistencia por Alberto de Paula, reemplazados… por un cactus!) como espacio histórico vinculado al edificio del viejo colegio, al haberse construido en su polígono un “cinerario” cuya estética resulta poco menos que inexplicable, en el contexto de la arquitectura academicista, tanto del edificio del antiguo colegio como del lateral este de la catedral.

 

2.2- La condición de Monumento Histórico Nacional de este edificio anexo al templo impone al propietario la obligación previa de someter ante la Comisión Nacional todo proyecto de intervención material, a sus efectos vinculantes y conforme la preceptiva de la ley 12665. ¿Se cumplió con este procedimiento o la modificación del sector del monumento ha acaecido en infracción a la norma?

 

3- Bonus Track para lectores exigentes: en relación con el origen del viejo colegio parroquial que integra el conjunto monumental declarado en el marco normativo nacional, transcribimos el siguiente párrafo:

 

“En 1925 se produjo un cambio importante en el entorno del templo y en la volumetría del conjunto, al construir en la esquina de la calles Sáenz y el antiguo Camino Real (hoy avenida Hipólito Yrigoyen) el colegio parroquial “Pbro. Dr. Antonio Sáenz”, obra del ingeniero Pedro Recalt”.

 

Cfr. DE PAULA, Alberto S.J. y DE MASI, Oscar Andrés, La Catedral de Lomas de Zamora. Historia y memoria de un templo bonaerense. CNMMyLH, 2008, p. 58.








jueves, 13 de octubre de 2022

EL RELATO DE LOS HERMANOS STOESSEL: UNA TRAVESÍA EN AUTOMÓVIL A TRAVÉS DE AMÉRICA

Por Oscar Andrés De Masi

 

“32.000 kilómetros de aventuras” es el título que resume la distancia y los avatares de una travesía en automóvil, desde Buenos Aires hasta Nueva York, durante los años 1928 y 1929. El ideal de confraternidad americanista, según los autores, podía fortalecerse con una política de vialidad capaz de vincular a los países limítrofes del continente. He allí el motivo, casi idealista, de esta curiosa aventura que, de paso, venía a probar, también, la calidad de los automóviles Chevrolet, en una época de puja comercial entre las distintas fábricas automotrices que aspiraban a conquistar los mercados del sur continental.

 

El relato fue publicado en 1930 por los protagonistas principales, los hermanos Adán y Andrés Stoessel, bonaerenses, hijos y nietos de alemanes. El abuelo había llegado en 1878 para establecerse en tierras de colonización en Hinojo (Olavarría). Don Miguel Stoessel, fundó la colonia “San Miguel”, cuyo nombre vino a recordarlo, junto con un paseo y un museo locales, de más reciente apertura.

 

Uno de sus hijos, Andrés, llegado a la edad de 18 años, decidió instalarse por cuenta propia en 1880, y en 1897 se radicó en Coronel Suarez, donde organizó la estancia La Curumulán. En 1919 entregó la administración a sus hijos .

 

Los hermanos Stoessel se propusieron demostrar empíricamente la viabilidad de una carretera literalmente “panamericana”, en un tiempo en que se hablaba de ella con una mezcla de promesa y de utopía. Utilizaron un Chevrolet “de serie” y pusieron rumbo al norte, junto al mecánico Humberto Tontini y al acompañante Carlos Díaz.

 

A tenor de su narración, sus peripecias fueron incontables y pudieron superarlas con ingenio, con la cooperación de las poblaciones nativas y sus fuerzas vivas en muchos casos, y con la ventaja de hallar en el camino las filiales del Automóvil Club Argentino. Y, por supuesto, gracias a la resistencia del vehículo elegido. El último capítulo del libro es, virtualmente, un panegírico de la empresa General Motors y sus procesos industriales. Antes de llegar a Nueva York, los viajeros pasaron por Detroit, “la cuna del Chevrolet”, donde fueron recibidos por los más altos ejecutivos de la compañía, y pudieron visitar la planta industrial y sus laboratorios de pruebas, lo mismo que el campo de ensayos de Milford. Antes que ellos, no muchos argentinos (quizá ninguno) habrían sido huéspedes agasajados en una visita semejante.

 

Soportaron caminos inhóspitos en las selvas peruanas o en los páramos colombianos, debieron sortear ríos y arroyos, padecieron inclemencias en las alturas cordilleranas y lluvias torrenciales, fueron presa de mosquitos, eludieron por poco a los caimanes del Magdalena y a los bandoleros nicaragüenses (bandas residuales de la diáspora del “sandinismo”, pero sin Sandino) y, tras llegar al destino pretendido, regresaron a la Argentina, mientras el Chevrolet permaneció como un recuerdo glorioso en el Museo de la General Motors en Detroit.

 

Por otra parte, el viaje sirvió como comprobación del prestigio que el nombre de Buenos Aires, como gran capital de timbre europeo, concitaba en el resto de Latinoamérica .

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 28 de septiembre de 2022

ARQ. CARLOS HILGER (1950-2022). IN MEMORIAM

 


A Carlos Hilger no lo veía desde tiempo atrás, y lo reencontré hace unos cinco años, por intermedio de Julio Cacciatore. Los temas de conversación no habían variado, aunque la maduración era diferente: la arquitectura, los seudo patrimonialistas vernáculos, el edificio Barolo y Palanti, la masonería, la Divina Comedia, Napoleón Bonaparte, Perón y el peronismo, Dante y sus cenizas, las mañas de los ambientes académicos, y, de nuevo, Dante, Palanti, Perón y Barolo…e ntre otras cosas.

 

Carlos poseía una inteligencia aguda y mordaz, nimbada por ese ineludible pesimismo que encierra todo sarcasmo. Pero no era un ser amargo: al contrario, su talante lo inclinaba al humor verbal y al juego de palabras. Su convicción política era explícita y coherente con su itinerario personal. No era proclive a las concesiones pasteleras para con los mediocres, los camaleones ideológicos o los impostores intelectuales y morales.

 

Cultivaba también cierta atracción por el recóndito universo de las rariora, arcana y aenigmática, aunque siempre hallaba una salida profana. Su conocimiento de la arquitectura moderna era tan sorprendente y connatural como su versación dantesca. Lo recuerdo, recitando de corrido largos párrafos del Infierno, en los cuales acentuaba la pronunciación italiana.

 

La tertulia con Hilger y Cacciatore ocurría, frecuentemente, en un lugar impensable para el convivio sapiencial: en la pizzería La Torre, de Retiro. De ese punto de encuentro sin pretensiones de elegancia, hicimos, por costumbre, un ámbito de causerie con ínfulas eruditas, que se prolongaba por no menos de tres o cuatro horas.

 

La preocupación por el patrimonio identitario argentino (su destrucción, su degradación, su falseamiento) era últimamente un punto de convergencia en nuestra agenda. Paralelo a “su” personal obsesión por aclarar en vano ante los medios de prensa, que no eran suyas muchas de las teorías esotéricas que erróneamente se le atribuían, a propósito del Palacio Barolo, cuyo “guión turístico” era también, para él, era una especie de cruzada personal.

 

Recuerdo ese homenaje que tributamos en el cementerio de la Recoleta al egregio lingüista Matías Calandrelli: los únicos asistentes fuimos Cacciatore (que escuchaba respetuosamente), Hilger (que filmaba respetuosamente) y yo (que leía el discurso). Fue algo cercano al bizarro, pero muy conmovedor.

 

Firmamos juntos (Carlos y yo) una nota para la revista Habitat el 12-X-2021, en la cual le pusimos nombre propio a la estulticia “cholula” y oportunista de encontrar valores patrimoniales relevantes y ejemplares en un chalet edificado en una azotea, frente al Obelisco, en flagrante infracción municipal epocal. Como dije antes, Hilger no hacía concesiones a la frivolidad. Yo tampoco y tampoco Cacciatore. Quizá por eso, mayormente, nuestra afinidad era instintiva.

 

Nos vimos por última vez hace unos meses, de visita, también junto a Julio, en el local anticuario de Enrique Espina Rawson, donde la charla versó acerca de las cosas porteñas de antes.

 

Et in Arcadia, ego… la muerte nos privó del brillo de su presencia y las ironías de su ingenio, pero no logra arrebatarnos el privilegio amical de recordarlo, mientras Carlos habite (desde el viernes pasado), por distancia y por vastedad, en los piélagos de la memoria.



viernes, 16 de septiembre de 2022

“BRISAS DE LOMAS”: UNA RAREZA EN EL REPERTORIO MUSICAL BONAERENSE


Por Oscar A. De Masi

Para Viaje a las Estatuas, setiembre 2022

La historia de esta partitura no la conozco, por más que intenté averiguarla. Pero puedo decir cómo llegó a mis manos.

Fue allá por el año 1990 que me la obsequió el respetado y generoso amigo don Carlos Elías Duchini. El ejemplar lo tenía repetido entre sus papeles de colección y de ahí que verán su rúbrica moderna, a la izquierda, debajo de la letra B mayúscula del título; y su firma más antigua, en la primera página.

Mi intención era, entonces, investigar la historia de la producción musical en Lomas de Zamora, con especial foco en la figura del maestro Honorio Siccardi. Le pedí a don Carlos algún material que él tuviera disponible y, en rigor, nada apareció de Siccardi. Pero, en cambio, me dijo que podía darme “una partitura de una marcha para piano compuesta casi seguramente en Lomas” (sic). La oferta me entusiasmó, porque mi hermana pianista podía rescatar el sonido de esa pieza virtualmente desconocida y que, honestamente, jamás había escuchado. De este modo llegó a mi poder el ejemplar impreso de la partitura.

Se trata de un cuadernillo de cuatro páginas, tapa y contratada, de 25 cm x 35 cm.

La marcha fue compuesta para piano por la señorita María Ester Pitaluga, y arreglada para su ejecución por una banda por el maestro A. Maranesi. Fue dedicada especialmente a los batallones infantiles de La Plata y de Lomas de Zamora. Y, según la cubierta, fue ejecutada por la banda municipal de Lomas de Zamora, aunque no podría precisar cuándo.

Por el sello que luce en la tapa, sabemos que se podía adquirir en el céntrico comercio de F. Lenzi, ubicado en Rodriguez (hoy Hipólito Yirgoyen) n.º 73 de Lomas de Zamora.

Salvo la notación musical, el ejemplar impreso no nos provee otros datos. Pero, en cambio, la cubierta merece una palabra adicional.

La tipografía es definitivamente Art Nouveau, elegante, bella, rebuscada pero legible, adornada con una línea curva o cinta que recorre las palabras, como enlazándolas sutilmente. Cosas del lenguaje epocal Liberty.

Pero el discurso tipográfico y ornamental se complementa con una simpática viñeta que hace las veces de ilustración figurativa. Allí vemos a un niño, o más bien a un adolescente, que integra uno de los mencionados batallones infantiles. Luce uniforme de campo, con sombrero de explorador, camiseta deportiva a rayas, medias altas y calzado sport. Su rostro es algo displicente. Está parado sobre un terreno donde hay matas de pasto de baja altura y con la mano izquierda sostiene el asta de una bandera argentina que ondea al viento.

Por su indumentaria, este jovencito se parece a las figuras que traían en la Belle Epoque los avisos comerciales de las grandes tiendas porteñas como Gath & Chaves, A la ciudad de Londres, A la ciudad de México, James Smart y otras, al anunciar la ropa para niños de la temporada veraniega.

Hasta aquí llegan los datos y la exégesis que puedo ofrecerles, ya que no dispongo de información acerca de la compositora y del arreglador. 

Ciertamente, la composición musical de referencias identitarias lomenses es una rareza y su hallazgo ahora, entre los papeles que recibí de don Carlos, sugiere algunos interrogantes: ¿Habrá sonado con frecuencia en los fastos jubilares de Lomas de Zamora? ¿Habrá sido pegadiza su tonada? ¿Alguien la recuerda?

Las respuestas son para mí, todavía, una incógnita que quizá algún lector o lectora pueda despejar espigando en su memoria. Y para quienes posean la destreza del pianista y quieran hacer el intento de tocarla, aquí les proveo la partitura completa, cuyo original he donado al Museo Americanista de Lomas de Zamora.












jueves, 11 de agosto de 2022

NOVEDAD BIBLIOGRÁFICA

El número lanzamiento de la colección @documentademasi/serie breve evoca, con la perspectiva de 50 años, los funerales del obispo Alejandro Schell en Lomas de Zamora.

Una nueva propuesta de @viajealasestatuas  para poner al alcance de los usuarios de la web textos  inéditos breves del arqueógrafo argentino Oscar Andrés De Masi



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lunes, 13 de junio de 2022

CEMENTERIO ALEMÁN Y CEMENTERIO BRITÁNICO DE B. A. PALABRA CUMPLIDA...


Hace ya más de ocho años me comprometí con las autoridades de ambos cementerios en el sentido de lograr un proyecto de restauración de ambas capillas y del pórtico del Cementerio Alemán, con financiamiento del Estado Nacional.

Las tramitaciones fueron largas y, por momentos, arduas. Por fortuna, hubo numerosos amigos y amigas, dentro y fuera de las instituciones interesadas, que mostraron sensibilidad ante el patrimonio monumental de la diversidad de ritos religiosos, y apoyaron mis gestiones. Todos ellos sumaron su cuota de colaboración y de confianza. Gracias a ellos y a ellas, mi esperanza no decayó en ningún momento.

Aquella palabra empeñada quedó honrada, y aquel compromiso quedó cumplido, el sábado pasado, cuando en una brillante ceremonia desarrollada en ambos enterratorios, los representantes del Ministerio de OO.PP junto a los directivos de la CEABA y de la Asociación Civil del Cementerio Británico, cortaron las cintas ante ambos edificios, como signo rirual de su repaertura y de la recuperación de su esplendor original.

A todos ellos les digo gracias y especialmente a mis principales compañeros de ruta en este itinerario de más de ocho años: Peter Becker, Matías Storni, Guillermo Janecki, Andrew Gibson, Guillermo Frontera y Rubén Otero.