La mirada y la interpretación de Oscar Andrés De Masi, arqueógrafo

viernes, 26 de mayo de 2017

APUNTES HISTÓRICOS, ARTÍSTICOS Y PATRIMONIALES DE LA IGLESIA DE LA PIEDAD

Acerca de la denominación de nuestro templo : ¿iglesia? ¿parroquia? ¿basílica?

Por Oscar Andrés De Masi
Mayo 2017



El nuevo templo dedicado a Nuestra Señora de La Piedad, luego de la reforma de su casa parroquial. Puede apreciarse la belleza de su pórtico monumental y, en el tímpano, el relieve escultórico obra del maestro Troiano Troianni. Fotografía c.1940 (Colección Oscar Andrés De Masi)



1.Los nombres asignados al templo dedicado a Nuestra Señora de La Piedad y que son utilizados en diversos documentos (a saber: "iglesia", "parroquia", "basílica") en modo alguno son contradictorios y, antes bien, son todos ellos adecuados y  complementarios. Vamos a explicar su sentido.

1.1.La palabra "iglesia" (del griego ekklesía, y ésta del verbo griego ekkaléo= convocar ) alude primariamente a la asamblea de los fieles cristianos congregados en lugares específicos para la celebración del culto. Esta denominación se ha extendido al edificio mismo donde la comunidad de creyentes se reúne. Vale decir, que en el lenguaje común, la referencia a tal o cual "iglesia"  equivale a tal o cual "templo" cristiano. Esta significación ha sido receptada en el canon 1214 del Código de Derecho Canónico al señalar que "Bajo el nombre de iglesia se comprende un edificio sagrado ( = Ecclesia nomine intellegitur ardes sacra…) que se destina al culto divino principalmente con el fin de que todos los fieles puedan servirse de él para ejercer públicamente dicho culto". Esta caracterización permite diferenciar al templo-iglesia del templo-oratorio (canon 1223) y el templo-capilla privada (canon 1226), toda vez que estos últimos no están destinados ni abiertos a todos los fieles. (cfr. Comentario al CDC  de la Pontificia Universidad Católica de Salamanca, BAC, Madrid, 1988, p.584; Avellá Cháfer, Glosario de términos canónicos; revista Archivum, tomo XXVIII, Bs.As. 2010, p.216).

Este significado canónico "edilicio" de la palabra "iglesia" se refuerza, a continuación, en el canon 1215, al señalar que "no puede edificarse una iglesia" sin el consentimiento escrito de la autoridad diocesana. Y lo mismo el canon 1216, al mencionar la edificación y reparación de iglesias…"etc., vuelve a poner el término en su clave edilicia.

En consecuencia, es correcto aplicar la denominación de iglesia al templo o edificio consagrado, dedicado a Nuestra Señora de La Piedad.

1.2.La palabra "basílica" ( del griego basileus= el rey, se deriva el adjetivo basiliké= real ; sería el aula o palacio real) En la antigüedad, las "basílicas" eran edificios monumentales palaciegos. Es tradición que cuando Constantino obsequió al Papa el Palacio de Letrán, el pontífice lo transformó en iglesia de Letrán, pero conservando el nombre de "basílica" que ya ostentaba el edificio.  

San Isidoro de Sevilla señala que con el nombre de basílicas…"se llamaban antiguamente los palacios de los reyes, del griego basileus=rey, y, por lo tanto, basílicas son habitaciones regias. Hoy, los templos divinos se llaman así, porque allí se ofrecen cultos y sacrificios a Dios, Rey de reyes"  (Etimologías, Libro XV, Cap.IV, nº 11.BAC, Madrid, 1951, p.374).

También, en el mundo pagano, se denominaban "basílicas"  a "vastes édifices  publics entourés de larges portiques et ordinairement bâtis sur les forums, où le peuple  trouvait un abri contre les intempéries des saisons, pour traiter commodément ses affaires, soit judiciaires, soit commerciales, où même pour pour s´promener…" (cfr.Ducange, citado por el canónigo J.Mallet en Cours élémentaire d´Archéologie religieuse, T.Iº, Paris, De Gigord, 1923, p.86)

Señala el canónigo J.Mallet que "Il faut aller jusque´au IVº siécle pour trouver les premiers monuments dignes des études de l´archéologue, a savoir, les basiliques. Les basiliques sont donc, à proprement parler, les premiers monuments  que les chrétiens élevèrent au grand jour pour  
l´exercise  public de leur culte. Avant le IVº siècle, le moto basilique ne fut même pas employé pour designer le lieu où se réunissaient les chrétiens…"  (cfr.Ibíd.p.85)

Con el tiempo, el nombre de "basílica" devino en un título honorífico concedido a ciertas iglesias en mérito a sus antecedentes históricos, artísticos y devocionales. La palabra alude, pues, a una cierta "categoría" que en el mundo antiguo, medieval y tardo-mediveal, se atribuía de modo eminente a la "realeza". 

Las basílicas se dividen en "mayores" (son las cuatro basílicas situadas en Roma: San Juan de Letrán, San Pedro, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros, más otras tres en la misma Urbe) y "menores" (que pueden emplazarse tanto en Roma como fuera de ella). En el caso de la iglesia dedicada a Nuestra Señora de La Piedad, en Buenos Aires, cabe indicar que en el año 2002 fue honrada por el Papa Juan Pablo IIº con el título honorífico de "basílica menor".

He de señalar un dato interesante que nos provee la epigrafía lapidaria disponible en el templo porteño y que he estudiado y traducido en los últimos años. En efecto, la lápida del año 1866, colocada con motivo de la demolición del viejo edificio de data colonial, habla ya de basílica istam, es decir de "esta basílica", empleando la palabra en un sentido latino amplio, como sinónimo de "templo importante" o "magnífico", más de un siglo antes de su distinción honorífica como tal.

En consecuencia, es correcto aplicarle también la denominación de basílica, siendo conveniente añadir la palabra "menor".

1.3. La palabra "parroquia" (del griego paroikía = vecindario) Al parecer, a comienzos del siglo IVº, al multiplicarse las iglesias en las ciudades y en las comarcas rurales, se hizo necesario delimitar el territorio donde cada obispo y sus sacerdotes auxiliares ejercían su jurisdicción, congregando a la comunidad de creyentes en torno de los sacramentos. Estas porciones de las diócesis se denominaron "parroquias", reflejando en tal nombre el sentido de vecindad o proximidad territorial de los fieles.

El canon 515 define a la parroquia como "Una determinada comunidad de fieles constituida de modo estable en la Iglesia particular, cuya cura pastoral, bajo la autoridad del Obispo diocesano, se encomienda a un párroco, como su pastor propio".

En tal sentido, a la iglesia de Nuestra Señora de La Piedad le fue concedido el rango de parroquia el 3 de noviembre de 1769 por el obispo de Buenos Aires don Manuel Antonio de la Torre, mediante Auto en que concedía igual rango a San Nicolás de Bari, Montserrat y La Concepción  Rango ése que aún conserva, siendo, por tanto, una de las jurisdicciones parroquiales más antiguas de Buenos Aires.

Ergo, es correcto aplicar a la iglesia de Nuestra Señora de La Piedad el nombre de "parroquia", o mejor aún, el nombre de "templo parroquial" o "iglesia parroquial".


En síntesis: dado que como señalé antes los tres nombres son correctos, aunque aluden a registros semánticos y canónicos diferentes, podría adoptarse  la siguiente denominación que comprende la totalidad de los alcances históricos y canónicos:

Iglesia parroquial y basílica menor dedicada a Nuestra Señora de La Piedad del Monte Calvario.





miércoles, 24 de mayo de 2017

EL EDITOR DE NUESTRO BLOG PRESENTÓ UN LIBRO ACERCA DE DON DOMINGO DE ACASSUSO (O ACASUSSO) EN LA QUINTA "LOS OMBÚES" DE SAN ISIDRO

 Foto MF


Por Imafronte
Para Viaje a las estatuas
22/V/2017

El pasado 18 de mayo, en horas de la tarde, fue presentado en el Museo, Biblioteca y Archivo Histórico Municipal de San Isidro "Dr. Horacio Beccar Varela - Quinta "Los Ombúes", el más reciente trabajo del historiador y genealogista Jorge Lima Gonzalez Bonorino, y que versa acerca de nuevos aportes documentales acerca de don Domingo de Acassuso (o Acasusso) y su legado bonaerense.

 Foto Sandra Monzani


El autor solicitó, horas antes del acto, al Dr. Oscar Andrés De Masi, que realizara la presentación de su obra, por ausencia del presentador previsto en el programa, el señor Jorge Zorreguieta. Nuestro editor accedió al pedido (y al desafío de tan perentoria encomienda…) como doble gesto de cortesía hacia el autor y hacia el ámbito del Museo, cuyo estrado de disertante ocupó en numerosas ocasiones. Sólo que, en este caso, vino a hacerlo ¡en calidad de "Plan B"!

El Dr. De Masi efectuó un repaso de los principales temas abordados por el autor, en el marco diferenciador de los protocolos "historiográficos" respecto de los relatos "hagiográficos". Sin duda y anacrónicamente, la hagiografía se introdujo en la narración histórica de don Domingo de Acassuso (o Acasusso), de la mano de su entusiasta descendiente don Mariano Pelliza, al ofrecer como hechos probados ciertos aspectos legendarios y hasta fantasiosos que no constan documentalmente: la misteriosa aparición de los clavos o monedas de oro, el sueño inspirador  de la capilla bajo el espinillo…

Foto MF


El presentador señaló que si bien Jorge Lima no es el primero de los historiadores que ha abordado estos temas contenidos en su obra (y citó, como eslabones en una cadena de valor, una lista jalonada por nombres diversos, hasta el presente), un elemento a recalcar en el trabajo de Lima es la inclinación, al modo de un "habitus", a la probanza documental, la sujeción a un protocolo heurístico, llevada al extremo de ofrecer al lector la transcripción íntegra de fojas antiguas (demostrando, de paso, su destreza paleográfica). Este último aspecto debe valorarse como un servicio para otros investigadores, en especial los más jóvenes.

Para finalizar, De Masi realizó una minuciosa descripción iconográfica de la imagen de Acassuso (o Acasusso) incluida en la cubierta del libro, concluyendo con la cita del poeta latino (exigí monumentum aeris perennis… he levantado un monumento más duradero que el bronce…) en el sentido de que, a su modo, con esta obra, el historiador sanisidrense Jorge Lima Gonzalez Bonorino, también había levantado un monumento al fundador de la capilla y la capellanía dedicadas al Santo Labrador.

 Foto MF


Seguidamente, el autor hizo uso de la palabra, relatando de un modo ameno y casi coloquial, las circunstancias y método de su investigación en el Archivo General de la Nación y el modo en que ocurrió el hallazgo de los documentos que viene hoy a aportar. Por momentos, su tarea aparecía como abrumadora, en virtud de la cantidad de piezas compulsadas. Hizo importantes aclaraciones relativas a las capellanías dotadas por don Domingo en España y acerca de su descendencia y sucesión. La cuestión de la correcta grafía de la firma de don Domingo (¿dónde lleva dos "eses"?) no fue omitida por el autor. También habló acerca del trámite de hermanamiento de la ciudad de San Isidro con la Villa de Madrid, que es un objetivo a cumplir.

A continuación, se acercaron al estrado representantes de tres ramas de la descendencia de don José de Acassuso (o Acasusso), hijo de don Domingo: las ramas Oliver, Gonzalez Bonorino y Pelliza, avecindadas en Olivos desde vieja data. Su testimonio aportó un toque de evocación familiar e intimista.

 Foto MF


Una delicada nota artística puso un sugestivo cierre al acto, cuando, afuera, la lluvia caía copiosamente. La cantante de jazz y sobrina del autor, Delfina Oliver y el maestro guitarrista Sergio Romano, deleitaron al público con tres canciones internacionales.

 Foto MF


El público, adecuadamente numeroso pese al mal tiempo, manifestó su amable interés con su cálido aplauso, y con el pedido de conocer futuros trabajos de Jorge Lima relativos al pago de la Costa.

Un ejemplar de la obra fue obsequiado por el autor a la directora del Museo, con destino a la biblioteca institucional.



viernes, 19 de mayo de 2017



A INSTANCIAS DEL AVISO DEL DR. DE MASI, LA COMISIÓN NACIONAL DE MONUMENTOS TOMA INTERVENCIÓN EN LA CUESTIÓN DE LA IGLESIA DE FÁTIMA (MARTÍNEZ)

Por Imafronte
18/V/2017

Luego de que el editor de nuestro blog, el Dr. Oscar Andrés De Masi, diera aviso a la Comisión Nacional de Monumentos respecto de la instalación de una estructura metálica en la fachada de la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima, Martínez (monumento histórico nacional) [ver nuestro post de fecha 11 de mayo de 2017, sección Alerta patrimonial], este organismo nacional ha intervenido, remitiendo al señor cura párroco una nota, cuyo texto compartimos con los lectores y lectoras.
¡Enhorabuena por esta actuación administrativa en favor de la autenticidad del edificio patrimonial!

Esperamos que la autoridad eclesiástica comprenda la situación y proceda al desmantelamiento de la estructura intrusa.







jueves, 11 de mayo de 2017

INTERVENCIÓN EN LA FACHADA DE LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA EN MARTÍNEZ (MONUMENTO HISTÓRICO NACIONAL)... EL EDITOR DE NUESTRO BLOG HA DADO AVISO A LA COMISIÓN NACIONAL DE MONUMENTOS



Ref.: Estructura de metal añadida a la fachada de la iglesia de Nuestra Señora de Fátima en Martínez (San Isidro), monumento histórico nacional.

Buenos Aires, 4 de mayo de 2017

Señora Presidente de la Comisión Nacional de
Monumentos, Lugares y Bienes Históricos
Lic. Teresa de Anchorena
S/D.

SEÑORA PRESIDENTE:

Me dirijo a Usted y por su intermedio al cuerpo de vocales, con relación al tema de la referencia, que he advertido pocos días atrás.

En efecto, al edificio, que goza de la condición de monumento histórico nacional merced al Decreto del P.E.N nº 740/2007 (que yo mismo tuve el honor de redactar, por especial encomienda del Cuerpo Colegiado, durante mi desempeño en el directorio de esa Comisión Nacional), se le ha agregado una estructura de metal compuesta por caños de sección rectangular, que viene a enmarcar el saledizo de hormigón del portal, a cuyos lados ha sido abulonada.

Este elemento intruso altera el despojado diseño original del acceso al templo, y viene a contradecir el efecto de suspensión aérea del cobertizo del pórtico. La estructura en cuestión se sobreeleva por encima de la losa voladiza de hormigón y remata en el signo de la cruz. Dicho emblema adviene como redundante, toda vez que ya el proyecto incluyó una cruz en el remate del campanario.

He de destacar que en la voluntad de diseño proyectual de los arquitectos Caveri y Ellis, la fachada carece de miembros portantes fabricados en herrería metálica, y los apoyos del edificio se resuelven netamente mediante la propia masa muraria, evitando el recurso a columnas o pilares.

Por otra parte, la observación del campanario desde el rumbo Sur, resulta, ahora, obstruida por este elemento metálico, con lo cual se resienten, también, los valores visuales del conjunto.

Precisamente, los fundamentos de la declaratoria nacional de este templo han tenido en especial consideración la singularidad formal de su concepción, en lo tocante al volumen edificado y al partido de su espacialidad interior. Como he expresado en mi artículo Los monumentos y Lugares históricos declarados en el partido de San Isidro (revista del Instituto Histórico Municipal de San Isidro, volumen XXIV, 2010, pp.27-28):

"…Sus valores arquitectónicos al servicio de una moderna concepción litúrgico-teológica que recapitula cierta inspiración paleocristiana del espacio sacro (…) Se inscribe en la corriente arquitectónica conocida como casablanquismo inspirada en los formalismos coloniales del centro y el noroeste del país, en mezcla con el segundo Le Corbusier y la poética mediterránea…".

Toda vez que el elemento metálico agregado contradice los aspectos originales del proyecto, afecta la pureza formal de su fachada y , en particular, el efecto dinámico de la losa que hace de saledizo a su portal, le solicito que en ejercicio de las facultades de superintendencia que la ley vigente asigna a esa Comisión Nacional, se disponga, a la brevedad, el retiro de esta estructura adventicia que altera la autenticidad del monumento nacional.

Cordiales saludos

Dr. Oscar Andrés De Masi
Nota: Acompaño fotografías.














miércoles, 10 de mayo de 2017

NUEVA SECCIÓN

Navegando aguas ajenas es una nueva sección de nuestros blogs en la cual sugerimos la visita a otros sitios web de interés histórico, artístico y patrimonial, que ofrecen información seria y utilizan un lenguaje apropiado a la materia.




martes, 2 de mayo de 2017

LA RECUPERACIÓN DEL ESPACIO COMEDOR-FUMOIR DE LA QUINTA "LOS OMBÚES". UNA OPERACIÓN ACERTADA DE REINTEGRACIÓN PATRIMONIAL



 Foto MF . Abril 2017



Foto JRA. Abril 2017


Por Oscar Andrés De Masi
Para http://viajealasestatuas.blogspot.com.ar
Mayo 2017


El 29 de abril se realizó el acto de "reinauguración" del comedor de la Quinta "Los Ombúes", con su espacio recuperado y sus muebles restaurados. La buena noticia nos remite a varios interrogantes: ¿por qué hubo que "reintegrar" un componente auténtico de la casa, que existía al momento de su entrega a la Municipalidad de San Isidro? ¿quién decidió su supresión como componente de la casa-museo? ¿por qué? Tratemos de dar respuesta a estas preguntas. Y de dar sentido y marco doctrinario a esta plausible operación de recuperación patrimonial.

Cuando los descendientes del Dr. Horacio Beccar Varela hicieron entrega formal a la Municipalidad de San Isidro, hace ya más de una década, de la Quinta "Los Ombúes" (cumpliendo la voluntad póstuma de su generoso antepasado), sus espacios sociales principales (o espacios "nobles") se hallaban en condiciones de "integridad auténtica" en lo relativo a su contenedor material y a su equipamiento mueble, vale decir, lucían, virtualmente, como en los tiempos en que el donante residió en aquella antigua casona de las barrancas de San Isidro, junto a su numerosa familia. Diversos registros fotográficos lo atestiguan. Tales espacios eran:

a.el patio cuadrilongo con su galería y su aljibe,
b. la antigua sala principal o "de recibo" en el sector más viejo del edificio (¡cuántas veces se habrá sentado allí, mirando al río, Mariquita Sanchez, antigua y glamorosa  propietaria!) y
c.el comedor familiar con su fumoir.

Para quienes se interesen en la historia arquitectónica y constructiva de la casa, les recomiendo leer el texto que redacté a pedido de las autoridades del Museo y que se incluyó en las páginas 69 a 86 del libro La Quinta "Los Ombúes". Memoria y paisaje de San Isidro.

En el caso del comedor y el fumoir, que ostentaban, como dije antes, su equipamiento auténtico, (mesa y sillas, alfombra, arañas y luminarias, muebles auxiliares, vajilla, sillones, etcétera), la dirección de entonces, privilegiando demandas funcionales, pero obrando con escaso criterio patrimonial y museal, adoptó la decisión de su desmantelamiento como espacio identitario de la casa, instalando allí la "sala de lectura" del sector Biblioteca. Casi un lujo para un escaso número de lectores… a despecho del antiguo comedor… Los muebles fueron, o bien trasladados a depósitos, o bien retirados por los familiares de Horacio Beccar Varela. En cualquier caso, la propiedad del mobiliario y la vajilla permaneció en cabeza de los mencionados descendientes, quienes habrán sentido, presumiblemente, la desazón de ver desarticulados aquellos locales, tan ligados a los recuerdos familiares. De hecho, algunos miembros de la familia del donante no regresaron a visitar la quinta, en señal de desagrado y pena.

Aún atendiendo a las eventuales necesidades funcionales de ubicación de una "sala de lectura", reitero que la operación de desmantelamiento de aquellos espacios no podría calificarse como virtuosa a la luz de las doctrinas y las buenas prácticas convencionalmente aceptadas en la disciplina patrimonial para las casas-museos-monumentos.

En efecto, la pérdida de locales principales y auténticos, dotados de su equipamiento original, viene a privar al inmueble (declarado, luego de su entrega, en la categoría de monumento histórico nacional, con dictamen favorable de quien suscribe este post en mi calidad, entonces, de Asesor Legal de la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos) de un componente material e inmaterial inherente a su interpretación como un todo patrimonial, dotado de sentido histórico, costumbrista e identitario.

Me permito citar, a título de ejemplo y analogía, unos párrafos de la jurisprudencia de la Comisión Nacional de Monumentos en el caso de la devolución de las puertas de la antesala de la Casa de la Independencia (criterios aprobados en sesión del Comité Ejecutivo nº 17/ 07 del 13 de setiembre de 2007):

"En congruencia con principios que rigen internacionalmente en materia de conservación del patrimonio cultural tangible, esta Comisión propicia criterios de autenticidad y de integridad de los monumentos históricos nacionales. Por lo primero, ha de entenderse la necesaria preservación de la materialidad original del monumento, en cuanto ello resulte posible. Por lo segundo, ha de entenderse la necesaria permanencia en el edificio de las partes estructurales, arquitectónicas u ornamentales que le pertenecen, evitando su desagregación o dispersión en colecciones separadas. El monumento, así preservado, constituye un todo intangible en lo sustancial y transmisor de un mensaje histórico coherente y completo (…) Es evidente, a la luz de los criterios reseñados ut supra, que las piezas originales de un edificio en pie, restaurado y debidamente librado a las visitas públicas, cumplen acabadamente su función patrimonial integradas al monumento de pertenencia, desde el cual se emite un mensaje coherente y completo. Su reinserción en el edificio vendría a configurar una situación que la doctrina ha denominado "restauro por recomposición" o una anastilosis en sentido amplio, conforme el artículo 5º de la Carta de Venecia, "recomposición de las partes existentes pero desmembradas" (…) Adicionalmente, sin perjuicio de los criterios generales antes enunciados, la Comisión estima que ha de ponderarse cada caso en particular en base a antecedentes documentales fehacientes".



Nótese la espléndida espacialidad del comedor aún sin su mobiliario original.
Marzo 2017

Por otra parte, la menguada estadística de concurrencia a dicha "sala de lectura", en comparación con el creciente flujo de visitantes de la casa-museo-monumento, no parece justificar semejante operación de privación de un espacio cuya autenticidad no estaba en duda y cuyo esplendor puede apreciarse en los registros fotográficos de época… y en su reciente reintegración.

En tal estado del arte, la actual dirección de la institución, en un todo de acuerdo con los descendientes del donante, contando con el visto bueno de la superioridad municipal (Intendente y Subsecretaria de Cultura) y con la opinión favorable de varios asesores expertos (entre ellos, Julio Cacciatore y Eduardo Tenconi Colonna), ha resuelto proceder a una operación de "reintegración [o recomposición] patrimonial", mudando la "sala de lectura" a un local contiguo (tan perfectamente  decoroso, luminoso, con agradables visuales al exterior e idóneo a tal fin, que el observador se pregunta: ¿por qué no fue instalada allí, de principio?...) y recuperando el antiguo comedor familiar y su fumoir asociado, como espacios principales, íntegros y auténticos, con su pertinente equipamiento. De esta manera, el inmueble monumental recupera un componente relevante para su lectura arquitectónica, museal y social, completa y coherente, enriqueciendo su memoria como ejemplo de edificación doméstica suburbana rioplatense, habitada por familias de clase principal y arraigo local. Difícilmente podría explicarse la "funcionalidad doméstica" y la intensidad social de una casa de este tipo que careciera de comedor…

Por otra parte, la ejecución de las tareas descriptas, basada en registros gráficos fehacientes y en testimonios orales concordantes de antiguos moradores, no modifica la materialidad ni la espacialidad del sector recuperado. Antes bien, la dota de sentido.

No puede menos que aplaudirse, desde la mirada patrimonial de nuestros días, esta decisión acertada de las autoridades actuales; que viene a hacerse más virtuosa por la concurrencia de esfuerzos económicos de la Municipalidad de San Isidro (reparaciones del contenedor material) y el mecenazgo de una de las familiares colaterales del Dr. Horacio Beccar Varela (Dra. María Remedios Olivera Beccar Varela de Beccar Varela), quien, in memoriam de su marido, ha donado la restauración del mobiliario. Todo ello bajo la supervisión técnica y la curaduría del Museo, y la operación artesanal de un taller sanisidrense. ¿Qué mejor ejemplo de sinergias positivas orientadas a la gestión de un bien patrimonial monumental?



Comedor hacia 1940.
Archivo MBAHMSI



Comedor hacia 1903.
Archivo MBAHMSI